La Organización Internacional de las Migraciones (OIM) hizo hoy un llamamiento urgente a todas las partes involucradas en el conflicto libio para que un barco fletado por el organismo pueda atracar en Misrata y evacuar a un millar de inmigrantes y a numerosos heridos graves.

"El barco salió de Bengasi el 29 de abril, y desde el 30 está esperando poder atracar en Misrata", dijo el portavoz de la OIM Jumbe Omari Jumbe.

Entre las razones que impiden al buque acercarse al puerto, Omari citó "el bombardeo de la zona portuaria" por parte de las fuerzas gadafistas, así como el temor de la OTAN a que las aguas estén minadas.

"La situación de los heridos que esperan ser evacuados es critica", y han muerto ya dos personas que estaban hospitalizadas, mientras esperaban, señaló el portavoz.

También hay "23 periodistas que aguardan poder ser evacuados en el barco", agregó, para señalar que otros informadores que llegaron a esa ciudad del oeste de Libia han decidido quedarse.

Aparte de los heridos y los periodistas, unos mil trabajadores inmigrantes de países como Ghana, Chad, Nigeria, Sudán, Mali, Egipto y Bangladesh, esperan en el puerto a poder ser rescatados.

Por otra parte, unos 8.000 libios de origen bereber han llegado a la vecina Túnez a lo largo del último fin de semana huyendo de los combates entre las fuerzas de Gadafi y los rebeldes en la región montañosa del este libio, informó la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

"El éxodo desde las montañas del oeste de Libia se ha reanudado después de una breve interrupción la semana pasada", señaló el portavoz Adrian Edwards.

Los refugiados han sido acogidos en la localidad de Dehiba, en el sur de Túnez.