Una firma privada automotriz china salvó el martes a la sueca Saab Automobile de un colapso inminente mediante un acuerdo para inyectar 223 millones de dólares (150 millones de euros) en fondos.

La empresa matriz de Saab, Spyker Cars, dijo que Hawtai Motor Group recibirá a cambio una participación inicial del 30% en Spyker mediante un acuerdo que incluye además empresas conjuntas en manufactura, tecnología y distribución.

El acuerdo es la última gestión de una serie gestionada por Saab para recaudar capital, aunque el primero que inyecta fondos suficientes para mantener su viabilidad a mediano plazo. La producción de la empresa quedó detenida desde el 6 de abril debido a la falta de circulante, aunque el lunes anunció que obtuvo créditos a corto plazo por 88 millones de dólares (59,1 millones de euros) y piensa reanudar la producción en una semana.

El acuerdo deberá ser aprobado por los organismos gubernamentales chinos, el European Investment Bank y la Oficina Nacional Sueca de Deudas, según Spyker.

El director gerente de Spyker, Víctor Müller, dijo esperar la aprobación de las autoridades chinas de seis a 12 semanas y no anticipa dificultad alguna con el EIB.

Dentro del acuerdo con Hawtai, la empresa china invertirá 120 millones de euros para obtener una participación del 29,9% en Spyker y 30 millones de euros en un crédito convertible con un plazo de seis meses.

El acuerdo significa que las dos empresas automovilísticas más importantes de Suecia son ahora de propiedad china. El año pasado, Ford Motor Co. vendió Volvo a la firma china Geely por 1.500 millones de dólares.

Saab se ha visto en apuros en los 10 años que fue propiedad de GM. Spyker cree que la firma volverá a la rentabilidad en 2012 y piensa elevar la producción a unos 100.000 vehículos anuales.