Siderar, la principal siderúrgica argentina, informó el martes que ganó 609,6 millones de pesos (148,32 millones de dólares) en el primer trimestre, un 82% más respecto del mismo periodo de 2010.

Siderar, que mantiene un conflicto con el gobierno por el intento oficialista de nombrar representantes del Estado en el directorio de la empresa, había ganado 334,3 millones de pesos (81,3 millones de dólares) en el primer trimestre del año pasado.

La empresa del grupo Techint aclaró en un comunicado que sufrió una disminución de 9% en sus utilidades en el primer trimestre del año debido al "significativo incremento del costo de las materias primas y de los costos laborales y de servicios".

La relación entre Siderar y el gobierno se tensó después de que la mayoría de los accionistas de la empresa rechazó en una asamblea celebrada a fines de abril el intento oficialista de nombrar representantes del Estado en el directorio en consonancia con la participación accionaria que tiene la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSeS) en la compañía (25,97.

En una polémica medida, el gobierno eliminó el 13 de abril el límite accionario que tenía el Estado para hacer valer sus derechos en el directorio de las compañías en las que la ANSeS tiene una participación. Dicha administradora heredó las acciones que tenían los fondos privados de pensión en decenas de empresas tras la nacionalización del sistema privado de jubilación en 2008.

La asamblea de Siderar, en la que se aprobó el pago de dividendos por 1.511 millones de pesos (359,5 millones de dólares), fue anulada por la Comisión Nacional de Valores (CNV). La compañía protestó y el lunes obtuvo un fallo judicial favorable por el que efectuará ese pago entre sus accionistas esta semana.

El titular de la siderúrgica, Martín Berardi, volvió a cuestionar este martes la medida oficialista pero restó importancia a que la CNV suspendiera el lunes de forma temporal la cotización de la empresa en la Bolsa de Comercio.

"Si le queremos dar este cariz de guerra" al conflicto, "lo puede tener, aunque creo que es un problema menor, con un grupo importante que está ejerciendo sus derechos", dijo a radio Mitre.

Otras compañías no se resistieron al aumento de la presencia de Estado en sus directorios.