El primer ministro japonés, Naoto Kan, dijo hoy que la lucha internacional contra el terrorismo no ha concluido tras la muerte del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, y que va a aumentar el nivel de alarma en las bases militares niponas.

Kan señaló además que Japón debe desempeñar un papel importante en esa lucha internacional contra el terrorismo, según informó la agencia local Kyodo.

Esta ha sido la primera reacción oficial de Tokio tras el anuncio realizado anoche por el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de que fuerzas militares norteamericanas abatieron en una mansión de Pakistán al cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Esa operación hará que las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) de Japón suban el nivel de alerta en sus instalaciones militares en previsión de posibles represalias, según indicó el ministro de Defensa nipón, Toshimi Kitazawa.

"No podemos suponer lo que podría ocurrir en términos de represalias, pero queremos aumentar la frecuencia de las patrullas en las instalaciones" dijo Kitazawa hoy en Tokio, citado por Kyodo.

Kitazawa dijo que el Gobierno estadounidense no le comunicó de antemano la operación que dio muerte a Bin Laden y que entiende que su "aliado" lo perseguía como cerebro de los ataques sobre las Torres Gemelas y el Pentágono del 11 de septiembre de 2001.

Estados Unidos tiene desplegados en todo el territorio nipón unos 50.000 militares, la mitad en el archipiélago meridional de Okinawa.