La creciente influencia del crimen organizado en la agenda informativa de México y el aumento del acoso contra periodistas en Honduras ubicaron a ambas naciones junto a Cuba y Venezuela como los países de América Latina y el Caribe sin prensa libre, según el reporte anual que una prominente organización difundió el lunes.

La organización no gubernamental The Freedom House sostuvo en su reporte "Libertad de Prensa 2011" que el crimen organizado en México logró ampliar con amenazas y sobornos su control sobre la agenda informativa, para llevarla desde "la censura a intentos concertados de colocar propaganda o comunicados de prensa en medios de comunicación específicos".

El embajador mexicano en Estados Unidos, Arturo Sarukhan, respondió que si bien el crimen organizado representa un reto serio para la prensa, "ello no debería poner en entredicho que la consolidación de la democracia mexicana en los últimos años no hubiera sido posible, ni se entiende, sin el ejercicio pleno de la libertad de prensa y de expresión".

Sarukhan también subrayó en un correo electrónico "el régimen de enorme libertad que prima en la prensa nacional y que garantiza el acceso a la información, la rendición de cuentas, la transparencia y expresión de una sociedad plural".

El reporte agregó que las garantías para los periodistas hondureños se deterioraron sensiblemente por un aumento drástico de ataques perpetrados a comienzos de 2010, incluyendo el asesinato de seis periodistas durante el mes de marzo. "Las agresiones e intimidaciones provinieron de ambos lados del espectro político", señaló el informe al referirse a la polarización sufrida por la sociedad hondureña tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya en 2009.

Tras evaluar a cada país según 23 preguntas metodológicas y 109 indicadores de los entornos legal, político y económico, The Freedom House le asigna una puntuación de entre 0 y 30 puntos a los países con prensa libre, entre 31 y 60 a aquellos con medios parcialmente independientes y entre 61 y 100 puntos a las naciones que adolecen de libertad de expresión.

En las Américas, 17 países fueron calificados como de prensa libre y 14 como parcialmente independientes. Cuba apareció en la sección del reporte titulada "Lo peor de lo peor" junto a otras nueve naciones donde la prensa independiente es inexistente, los medios de comunicación solo presentan información oficial, el acceso a información independiente es severamente limitado y se castiga a los disidentes con prisión, torturas u otras sanciones.

Ecuador sufrió deterioro importante en cuanto a la protección de libertad de expresión, debido a presiones como demandas penales por difamación, allanamientos y cierres de medios audiovisuales, boicot de publicidad gubernamental e intentos de influir la agenda informativa con la creación de medios de comunicación controlados por el Estado.

También Bolivia debido a la aprobación de varias leyes que permiten al gobierno imponer multas, revocar licencias y encarcelar periodistas bajo parámetros legales confusos.

El único país que mostró progreso en el reporte fue Colombia, debido a diligencias ocurridas en varios procesos judiciales por crímenes contra periodistas y la reapertura de investigaciones criminales que estaban cerradas.

Karin Karlekar, editora en jefe del documento, calificó la situación en México como "muy preocupante" y dijo que el caso destaca a nivel global porque es poco usual ver que en "una democracia sólida los agresores a la libertad de expresión sean actores no gubernamentales, lo cual ocurre típicamente en países con conflictos armados".

Karlekar explicó a AP que las perspectivas para la libertad de expresión en el continente durante los próximos cinco años "no parecen ser positivas debido al auge del crimen organizado, especialmente en América Central, y a la posición adversa a la prensa independiente mostrada por varios gobiernos de tendencia izquierdista".