El guardabosques panameño Carlos Lee dirigió la batería latinoamericana en la jornada de las Grandes Ligas al pegar jonrón de tres carreras para brillar con luz propia dentro de las mayores y ser el mejor pelotero latinoamericano.

Pero Lee vivió las dos facetas de un juego en la jornada dominical porque se convirtió en el bate clave de su equipo de los Astros de Houston para luego tener que abandonar el campo y ser trasladado al hospital con una lesión en las costillas.

El panameño pegó jonrón de tres carreras, pero posteriormente resultó lesionado de las costilla, aunque ya había hecho su trabajo de ayudar a los Astros a vencer por blanqueada de 5-0 a los Cerveceros de Milwaukee.

Lee (3) conectó batazo de vuelta entera en el sexto episodio con dos corredores por delante, cuando el abridor Chris Narveson trataba de conseguir el segundo out de esa entrada.

El panameño desapareció la pelota sobre la barda del jardín izquierdo con batazo que alcanzó los 365 pies (111 metros) para remolcar al guardabosques Jason Bourgeois y al jardinero Hunter Pence.

Lee pegó dos veces en tres oportunidades y dejó en .207 su promedio de bateo, pero en el séptimo episodio su compañero de equipo el parador en corto puertorriqueño Ángel Sánchez se deslizó sobre el panameño, cuando ambos trataban de atrapar un volado del guardabosques Mark Kotsay.

El pelotero panameño fue trasladado al hospital para que le practicaran rayos X, que no relevaron fractura, pero Lee permanecerá toda la noche hospitalizado como medida de precaución y para practicarle más exámenes.

Mientras que el parador en corto venezolano Alex González no decepcionó a los asistentes al "Turner Field", de Atlanta, y sigue con el bate caliente para pegar de cuatro esquinas, con lo que ayudó a los Bravos a conseguir un triunfo por 6-5 sobre los Cardenales de San Luis.

González (4) ligó su cuarto vuelacercas en lo que va de campaña al conectar en la quinta entrada. El venezolano superó la serpentina del abridor mexicano Jaime García, y le desapareció la pelota llevando a un corredor por delante.

El pelotero nacido en Caguas, Venezuela, se fue de 4-1 con dos remolcadas y dos anotadas.

La dupla dominicana integrada por Hanley Ramírez y Emilio Bonifacio, al pegar sendos cuadrangulares se convirtó en la principal arma de los los Marlins de la Florida, que vencieron 9-5 a los Rojos de Cincinnati.

Ramírez (1) encabezó lluvia de cinco jonrones de los Marlins, para llevar a su equipo al triunfo.

Para Ramírez fue su primer vuelacercas que pega en lo que va de campaña, y lo hizo sobre la barda del jardín izquierdo sobre los lanzamientos del abridor Bronson Arroyo.

El dominicano le pegó toletazo que alcanzó los 388 pies (118 metros), y sumó su carrera impulsada número 11.

Mientras que Bonifacio también mandó la pelota a la calle, pero lo hizo en la octava entrada.

Bonifacio encontró los lanzamientos del relevo Nick Masset, y le desapareció la pelota llevando a dos corredores por delante, cuando el serpentinero trataba de sacar el tercer out del episodio.

Al receptor puertorriqueño Iván Rodríguez le correspondió convertirse en el bate clave en el juego número 500 de los Nacionales de Washington, que vencieron 5-2 a los Gigantes de Sa Francisco.

Con su triunfo los Nacionales celebraron su juego número 500 desde que se mudaron a Washington en la campaña del 2005. Desde entonces la novena ha registrado marca de 238-262 en su campo.

Rodríguez pegó dos veces en cuatro viajes a la caja de bateo, remolcó dos carreras y anotó una, y selló la victoria de los Nacionales en el octavo episodio al pegar sencillo a lo profundo del jardín central.

El receptor dominicano Ronny Paulino consiguió su mejor cifra de por vida en hits, con cinco, en su primer inicio con los Mets, incluyendo un doble remolcador de la diferencia en el décimo cuarto episodio, y llevó a la novena de Nueva York a un triunfo por 2-1 sobre los Filis de Filadelfia.

Paulino hizo siete viajes a la caja de bateo, y en cinco ocasiones hizo contacto con la bola, remolcó una para su primera remolcada en la campaña, y dejó en ,625 su promedio de bateo.

En el trabajo sobre la lomita destacó la serpentina del abridor dominicano Iván Nova, que se acreditó la victoria de los Yanquis de Nueva York por 5-2 sobre los Azulejos de Toronto.

Nova (2-2) trabajó seis episodios y un tercio, permitió seis imparables, un vuelacercas, dos carreras, dio cuatro pasaportes y ponchó a cinco para conseguir el triunfo.

El dominicano enfrentó a 28 bateadores enemigos y los controló con 100 lanzamientos, 60 de ellos fueron perfectos, y dejó en 5,14 su promedio de efectividad.

El cerrador panameño Mariano Rivera (10) ligó otro rescate al lanzar el último episodio, perfecto.