Diputados oficialistas y opositores costarricenses se reunieron hoy y alcanzaron un acuerdo para buscarle una salida a la inédita crisis desatada el domingo en el Congreso, que impidió la elección del directorio legislativo y la lectura del informe anual de labores de la presidenta del país, Laura Chinchilla.

La jefa de fracción del Partido Liberación Nacional (PLN), Viviana Martín, y el jefe la bancada del opositor Partido Acción Ciudadana, Juan Carlos Mendoza, confirmaron en conferencia de prensa que alcanzaron un acuerdo para intentar reactivar el Congreso, que se encuentra acéfalo.

Martín y Mendoza no dieron detalles del convenio, pues deben presentarlo primero a sus respectivas bancadas, aunque aseguraron que a las 15.00 hora local (21.00 GMT) se presentarán en el Plenario para intentar celebrar una sesión y solucionar la crisis.

La sesión será presidida por el diputado Ernesto Chavarría, del opositor Movimiento Libertario (derecha), al ser el legislador de mayor edad, como lo indica el reglamento para situaciones de este tipo.

La aguda crisis del Congreso se desató el domingo por diferencias entre los dos bloques acerca del procedimiento de votación para elegir el directorio legislativo, un órgano clave que establece la agenda de temas prioritarios para discutir y votar.

Los oficialistas acusaron al bloque opositor de atentar contra el voto secreto al instalar asesores cerca de los diputados y aplicar "marcaje" a los legisladores que se sospechaba podrían quebrar su voto a favor del oficialismo.

El bloque opositor, a su vez, acusó al PLN de cambiar la forma en que tradicionalmente se vota y de violentar el reglamento legislativo.

Los 30 diputados (de los 57 que tiene del Congreso), de cinco partidos que formaron una alianza opositora para apoderarse del directorio legislativo, abandonaron el domingo la votación y rompieron el quórum.

A pesar de esto, los oficialistas celebraron la votación y con 26 sufragios reeligieron como presidente a Villanueva, pues declaró nulos los votos de los congresistas que no estaban presentes.

Esa acción fue tildada por la oposición como un "golpe de Estado" y un "fraude constitucional", por lo que Villanueva declinó su nombramiento para, según dijo, abrir la posibilidad del diálogo.

Sin embargo, los diputados de ambos bandos no lograron ponerse de acuerdo para elegir el directorio el domingo.

Esta situación impidió a la presidenta Chinchilla presentarse ante el Parlamento para exponer su informe sobre el primera año de labores, y la obligó a enviarlo por escrito para cumplir con su deber constitucional.