La Interpol advirtió hoy a la comunidad internacional de la necesidad de estar "totalmente alerta" ante la posibilidad de que Al Qaeda tome represalias para demostrar que la organización todavía existe pese a la muerte de su líder, Osama Bin Laden.

El secretario general de la Interpol (Organización Internacional de Policía Criminal), Ronald K. Noble, subrayó "que aunque el terrorista más buscado ya no está, su muerte no significa la desaparición de las filiales de Al Qaeda ni de las inspiradas por ella, que van a continuar realizando ataques por todo el mundo".

Por lo tanto, alertó Noble, "necesitamos mantenernos unidos y centrados en nuestra cooperación y lucha, no solo contra esa amenaza global, sino también contra cualquier acto terrorista por parte de cualquier grupo en cualquier lugar".

El representante de la Interpol recordó que "desde el 11 de septiembre de 2001 (en referencia a los ataques contra EEUU) ha habido atentados terroristas mortales en todo el mundo" y subrayó que "ningún continente ni región se han librado del terrorismo" y que en esas zonas todavía hay miembros de Al Qaeda, de sus filiales o de grupos inspirados por ella "dedicados a realizar ataques".

Noble consideró, no obstante, que el éxito de la maniobra que ha culminado con la muerte del líder de Al Qaeda supone "un duro golpe para una organización que requiere a sus miembros jurar lealtad personal a Bin Laden".

Asimismo, felicitó a Estados Unidos y a sus socios por "la recopilación y la transmisión de información que ha permitido a EEUU localizar a Bin Laden en Pakistán, y lanzar una operación para presentarle ante la Justicia, que acabó con su muerte en manos de las fuerzas estadounidenses".

Noble dijo además que diez años después de los atentados del 11 de septiembre la desaparición del cerebro de ese ataque es un "final adecuado para un símbolo y promotor del terrorismo globalmente, cuyas acciones resultaron en la muerte de miles de víctimas inocentes en EEUU y alrededor del mundo".