La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el lunes el asesinato del salvadoreño Alfredo Hurtado y solicitó investigar si el crimen fue motivado por el trabajo periodístico de la víctima.

La Relatoría Especial exhortó a las autoridades salvadoreñas en un comunicado de prensa a impedir la impunidad del crimen mediante el "impulso decidido de las investigaciones que permitan aclarar el motivo del crimen y juzgar y sancionar adecuadamente a los responsables".

Organizaciones periodísticas salvadoreñas y voceros del Canal 33, la empresa donde laboraba Hurtado, no descartan que el crimen pueda estar relacionado con las actividades profesionales del camarógrafo, quien tenía más de 20 años de experiencia profesional, según la información que maneja la CIDH.

Hurtado, de 41 años, fue asesinado el 25 de abril cuando se dirigía al canal 33 de la televisión local, donde laboraba desde hace dos años, a bordo de un autobús al que subieron tres sujetos que fueron directamente a atacarlo, según un informe preliminar de la policía. Le asestaron más de 10 disparos.

El crimen ocurrió en Ilopango, un municipio a unos 15 kilómetros al este de la capital, una zona asediada por las pandillas rivales Mara Salvatrucha y la 18.

La organización Reporteros sin Fronteras también solicitó a las autoridades el esclarecimiento del asesinato.

El fotógrafo y documentalista franco-español Christian Poveda fue asesinado por pandilleros el 2 de septiembre del 2009, después de convivir por casi un año con un grupo de ellos para crear un documental que describe la vida de las pandillas. A principios de marzo, diez pandilleros y un policía fueron condenados por la muerte de Poveda.