Uno de los primeros capos mexicanos del narcotráfico compareció el lunes en una corte estadounidense, casi ocho años después de ser acusado de dirigir una vasta operación de contrabando de cocaína y marihuana a Estados Unidos.

Benjamín Arellano Félix, de 57 años, se mantuvo de pie en uniforme anaranjado de prisión durante la audiencia de nueve minutos, y tranquilamente respondió "sí" en inglés cuando el juez federal de distrito Larry Burns le preguntó si comprendía lo que estaba ocurriendo.

El juez presentó una declaración de inocencia a nombre de Arellano Félix a los cargos de drogas y delincuencia organizada, y le ordenó permanecer detenido sin derecho a fianza.

La audiencia se realizó bajo estrechas medidas de seguridad en el Palacio de Justicia del centro de San Diego. La hija de Arellano Félix y otros familiares observaban desde las sillas de la segunda fila.

Arellano Félix fue extraditado desde México el viernes tras prolongados intentos de las autoridades estadounidenses para lograr enjuiciarlo.

El hombre que alguna vez encabezó el cártel de los Arellano Félix, con sede en la ciudad fronteriza de Tijuana, estuvo encarcelado en México desde su arresto en el 2002 y fue sentenciado en el 2007 a 22 años de prisión por cargos de tráfico de drogas y delincuencia organizada.

Durante la audiencia del lunes, el abogado Jan Ronas, residente de San Diego, dijo al juez que Arellano Félix lo quería a él como su abogado defensor. Burns agendó una audiencia para el 23 de mayo en la que analizará si reemplaza a un abogado de oficio asignado por la corte al caso hace aproximadamente un año.

"El ha expresado una decisión de refutar estos cargos en Estados Unidos", señaló Ronas a reporteros afuera del tribunal.

Ronas dijo que su "lado cínico" lo llevó a pensar que México extraditó a Arellano Félix con el fin de obtener más ayuda de Estados Unidos bajo la Iniciativa Mérida del 2008 para combatir el tráfico de drogas y el crimen organizado. Hizo notar que la secretaria de Estado Hillary Clinton y la canciller mexicana Patricia Espinosa se reunieron el viernes en Washington para revisar el plan Mérida.

"También podría ser una coincidencia", dijo Ronas. "También creo mucho en las coincidencias".

La extradición ocurrió menos de un mes después de que el presidente mexicano Felipe Calderón nombró a Marisela Morales como procuradora general de justicia del país. Morales encabezó previamente la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada.

El acta procesal estadounidense dice que Benjamín Arellano Félix fue el "organizador principal y líder máximo" del cártel de los Arellano Félix desde 1986, y que su grupo delictivo torturó y mató a competidores en Estados Unidos y México mientras contrabandeaba toneladas de marihuana mexicana y cocaína colombiana.