Las dependencias del orden público en Estados Unidos aumentaron el lunes las medidas de seguridad tras la muerte de Osama bin Laden, pero la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, dijo que no hay planes para elevar el nivel de alerta terrorista después de conocerse la noticia.

Napolitano dijo que sólo se emitirán alertas elevadas por terrorismo cuando el gobierno tenga información específica o creíble que pueda compartir con la ciudadanía estadounidense.

La secretaria de Seguridad Nacional agregó que Estados Unidos se mantiene en un estado de vigilancia, y que la nación es ahora más segura de lo que fue el 11 de septiembre de 2001, en parte debido a que bin Laden está muerto.

Varias ciudades en todo el país, sin embargo, aumentaron las medidas de seguridad ante el temor de posibles ataques de represalia, incluido el sistema de metro de Nueva York, así como los aeropuertos que atienden a su zona metropolitana, los puentes y el lugar del Centro de Comercio Mundial.

Judy Banez, una enfermera que viaja todos los días de Pensilvania a Nueva York y vivía en el barrio neoyorquino de Queens el 11 de septiembre de 2001, dijo que estaba feliz de que bin Laden fuese asesinado y que no tenía ningún problema con el reforzamiento de las medidas de seguridad en la terminal de autobuses de la Autoridad Portuaria de Nueva York.

"Estamos alerta y ahora podemos continuar con nuestras vidas", dijo.

La Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey dijo que añadirá más policías en las instalaciones que administra, que incluyen los aeropuertos, el puente George Washington y la llamada Zona Cero, donde se alzaban las torres gemelas y actualmente se construye la llamada Torre de la Libertad.

"Esta respuesta no se basa en una amenaza actual, sino por una abundancia de precaución hasta que tengamos la oportunidad de saber más", dijo la agencia.

Ochenta y cuatro empleados de la Autoridad Portuaria murieron en los ataques contra el Centro de Comercio Mundial el 11 de septiembre de 2001.

El sistema del tren subterráneo de Washington DC también aumentó la seguridad.

El comisionado de Policía de Nueva York, Ray Kelly, mandó un mensaje a todos los comandos de la Policía para recordarles que, si bien no hay información que indique una amenaza específica a la ciudad más grande del país, los oficiales deben permanecer alertas.

Kelly dispuso que la ronda de medianoche en el sistema de metro se hiciera en la hora punta de la mañana.

En Los Angeles, la Policía también intensificó la vigilancia.

El director de la comisión de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes dijo que Estados Unidos debe moderar la victoria con vigilancia, a raíz del asesinato de bin Laden.

El congresista Peter King dijo al programa "Today" de la NBC que la organización terrorista al-Qaida podría "tratar de vengar esta muerte" y agregó: "vamos a tener que estar en alerta máxima".

King también dijo que habrá vigilancia del gobierno "las 24 horas" para determinar si al-Qaida está planeando u organizando un ataque como represalia. Dijo que las agencias federales intentarán averiguar si un ataque es posible o inminente, y "cómo podemos prevenirlo."