La muerte de Osama bin Laden sólo le quitó el "rostro" conocido al terrorismo internacional, pero no representa el fin de su red al-Qaida, afirmaron el lunes analistas colombianos que destacaron que el presidente Barack Obama debe cumplir ahora su compromiso electoral de cerrar la prisión de Guantánamo.

Sin esa figura de bin Laden, que le perseguía como un fantasma porque era el recordatorio de los sangrientos ataques del 11 de septiembre, Obama puede mostrar que su compromiso con la seguridad nacional de Estados Unidos va de la mano del cumplimiento de normas del derecho internacional humanitario y finalmente cumplir su compromiso de cerrar la prisión de Guantánamo, dijeron los analistas consultados telefónicamente por la AP.

Dijeron además que dudan que se pueden tener de manera oficial todos los detalles del operativo que dio el domingo contra bin Laden y algunos resaltaron su sorpresa por los festejos de ciudadanos estadounidenses como en Nueva York, centro de los ataques de septiembre del 2001.

"No es tan común que la gente celebra la muerte. Aun tratándose de un enemigo se tratan de guardar las formas, pero el odio de los neoyorquinos es enorme", dijo Armando Borrero, ex asesor de seguridad nacional en los años 90. Borrero destacó que como cualquier otro grupo al-Qaida tenía que tener una estructura donde estuviera prevista la desaparición física de su máximo jefe y tener reemplazos.

Jairo Velásquez, internacionalista y profesor de la Universidad de La Sabana, descartó que se produzca un cambio radical tras la muerte del saudí. "El mundo sigue...y no creo que se reconfigure" y lo que si experimentará una transformación es el grupo de bin Laden.

"al-Qaida se reconfigurará, el terrorismo internacional seguirá existiendo", dijo.

Aunque ese terrorismo "ya no tiene cara", aseguró Velásquez. Ahora "imagino que la cara de ellos será el segundo de al-Qaida, que es una persona que maneja mucho más los medios de comunicación a través de las redes sociales y el internet. Me imagino que convertirán a esa persona en el segundo rostro".

La muerte de bin Laden por lo demás le permite al mandatario estadounidense "cumplir los compromisos" electorales "porque ha estado preso" del discurso de su predecesor George W. Bush de la "guerra al terrorismo", dijo León Valencia, del no gubernamental Nuevo Arco Iris, dedicada al estudio del conflicto interno colombiano.

A Obama "el fenómeno del fantasma de bin Laden lo perseguía y...ahora puede liberarse de esos fantasmas y (cumplir con) su agenda original, tan radical. Permite al menos cumplir con unos compromisos. Guantánamo, que fue prácticamente un juramento de él, y no ha podido hacerlo, pues ahora tiene las manos libres para hacerlo", aseguró Valencia.

William Rodríguez Rivera, un puertorriqueño de 50 años y quien sobrevivió al ataque del 11 de septiembre, afirmó que "las manifestaciones son ridículas porque todavía no tenemos toda la información".

"Yo quiero asegurarme que hay un cuerpo de evidencia, ahora me entero que el cuerpo lo tiraron al mar, ¿a quién se le ocurre?...ahora nos dejan a nosotros con esta teoría de conspiración de qué paso con el cuerpo", agregó a periodistas Rodríguez Rivera, quien llegó de visita a Cartagena, balneario en el Caribe colombiano.

Rodríguez Rivera, llegado a los 20 años a Nueva York desde su natal Puerto Rico, trabajaba como limpiador de pisos y vidrios en la Torre Norte cuando el atentado del 2001.

A su vez el general retirado de la policía Luis Enrique Montenegro, quien en los 90 e inicios de esta década encabezó la lucha contra violentos carteles del narcotráfico, advirtió la posibilidad de atentados de al-Qaida en retaliación por la muerte de bin Laden.

"Claro que a mí me gustaría saber los detalles de la parte operativa contra bin Laden, pero por ahora es un secreto, es que uno pensaba que este terrorista estaba escondido en un desierto, por allá en una cueva..¿no? El tipo pensó que nunca lo iban a ubicar, pero siempre la inteligencia prevalece", dijo el oficial.

"Es un golpe muy sensible a esta red terrorista, pero no implica que esta red se caiga, es decir, (que) vaya a desaparecer, y como venganza de la muerte de su líder tan carismático, van a cometer atentados, sobre todo contra el pueblo norteamericano", dijo.

"Yo pienso que en pocos días estos terroristas lanzarán ataques contra objetivos norteamericanos", alertó Montenegro recordando que el capo del narco Pablo Escobar, abatido por la policía en diciembre de 1993, solía vengarse de una acción policial colocando coches bombas.

En "la época de Pablo Escobar, cada vez que hacíamos una acción contra él, él nos mandaba coches bombas, le quitaba la vida a ministros...entonces yo pienso que estos delincuentes que quedaron de bin Laden atacarán", añadió.

"La venganza va a ser dura", dijo.

5-2-11