Aunque apenas el mes pasado tuvieron un choque bastante caliente, los Lakers de Los Angeles y los Mavericks de Dallas aseguran que su primer cruce en la postemporada en 23 años es demasiado importante para hacerse los matones.

El alero Matt Barnes estuvo en la pelea y su compañía de indumentaria hasta fabricó una camiseta sobre aquel partido del 31 de marzo. Pero asegura que no hay tiempo para andar a los empujones en la postemporada.

"No estamos preocupados por nada que haya pasado antes", dijo Barnes, que terminó expulsado en ese juego por un enfrentamiento con Jason Terry, luego que éste cometió una dura falta a Steve Blake.

"No me guardo rencores, no trato de meterme en problemas ni cometer faltas técnicas ni perjudicar a mi equipo de ninguna manera", agregó. "Vamos a tratar de ganar y jugar fuerte. Esa es la única manera en que un equipo nos ganará, si juegan más fuerte".

La serie de semifinales de la Conferencia Oeste comienza el lunes en el estadio Staples Center de Los Angeles.

Dallas es el obstáculo más elevado que les queda a los Lakers, segundos preclasificados del oeste, en el camino hacia su cuarta final seguida de la NBA, luego que el primero de la conferencia, San Antonio, quedó eliminado en primera ronda.

Los Mavericks tienen una combinación de potencia interior y variedad en la plantilla que podría coincidir con las principales debilidades de Los Angeles.

Los Lakers impusieron su rudeza física a los Hornets en primera ronda y los Mavericks prometen no dejarse hacer lo mismo.

"No puedes caer como un tonto en las falsas matoneadas ni en empujones ni forcejeos", dijo el interior de Dallas Brendan Haywood. "Tienes que salir a hacer tu trabajo, sostener tu territorio".

En el Este, el base de los Bulls de Chicago Derrick Rose no está aliviado por no tener que enfrentar al pivote Dwight Howard, luego que el Magic de Orlando quedó afuera ante los Hawks de Atlanta.

La serie que empieza el lunes en el United Center de Chicago promete ser dura de todos modos.

Rose considera a los Hawks un equipo ágil, equilibrado y que le presentará a los Bulls una seria amenaza por más que el base Kirk Hinrich probablemente no pueda jugar.

"Creo que será más difícil (que la primera ronda con Indiana), por todos los jugadores que tienen", dijo Rose, que no entrenó el domingo por razones personales.

"Tienen jugadores que pueden saltar y defender mis tiros, tipos bien grandes", agregó. "(Zaza) Pachulia y (el dominicano Al) Horford son jugadores duros. Espero lo peor porque va a ser una serie difícil".