El primer ministro israelí advirtió el domingo que la nación no debe ignorar las amenazas a su existencia proferidas por Irán, haciendo un paralelismo durante una ceremonia en memoria de los seis millones de judíos asesinados en el Holocausto.

El genocidio de los nazis contra los judíos aún resuena en el estado israelí a pesar de que han pasado más de seis décadas.

Irán y sus aliados, Hamas en Gaza y Jezbolá en Líbano, exigen abiertamente la destrucción de Israel, dijo el primer ministro Benjamin Netanyahu, e "Irán incluso se está armando con artefactos nucleares para lograr ese objetivo".

La lección más importante del Holocausto para el pueblo judío es que "si alguien amenaza con destruirnos, no debemos ignorar esa amenaza", expresó Netanyahu.

El primer ministro pronunció un discurso ante cientos de supervivientes del Holocausto, diplomáticos y líderes israelíes en Yade Vashem, el centro oficial en Israel dedicado al recuerdo de los judíos asesinados por los nazis.

"La amenaza contra nuestra existencia y nuestro futuro no es teórica", afirmó. "Debe ser frenada". Irán rechaza las versiones de que esté construyendo armas nucleares.

Durante años, Israel ha exigido una acción mundial para frenar el programa atómico de Irán, pero aunque ha respaldado los esfuerzos diplomáticos y las sanciones jamás ha descartado la opción militar.

En la ceremonia, seis supervivientes del Holocausto encendieron antorchas simbólicas para conmemorar el inicio de la ceremonia anual.

Para media mañana del lunes se tenía programada la activación de sirenas antiaéreas en todo el país para marcar la observación de dos minutos de silencio en honor de las víctimas, seguidas por ceremonias llamadas "Cada persona tiene un nombre", en la que personas leen los nombres de las víctimas en el parlamento y otros lugares públicos en Israel.

Los organizadores explican que escuchar los nombres confiere un elemento personal a la enorme cifra de seis millones, y contrarresta a quienes afirman que el Holocausto no ocurrió.

Israel también conmemora los 50 años del juicio a Adolf Eichmann, uno de los planificadores nazis del Holocausto, quien fue secuestrado en Argentina y traído a Israel para someterlo a proceso.