El puertorriqueño Emilio "Millito" Navarro, el expelotero vivo más longevo, falleció el sábado a los 105 años de edad, después de sufrir complicaciones tras un derrame cerebral, informaron fuentes oficiales.

El gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, dijo en un comunicado de prensa que Navarro siempre será conocido por su compromiso con el deporte puertorriqueño.

"Los aplausos recibidos en el campo de juego fueron evidencia de lo que representaba su dedicación al deporte", abundó Fortuño.

Por su parte, el presidente de la Federación de Béisbol de Puerto Rico, Israel Roldán, indicó que a través de dicho deporte, Navarro "le brindó mucha gloria a Puerto Rico".

Reconoció que "Millito" "rompió barreras y creó nuevos esquemas para representar honradamente" a Puerto Rico "en una época donde el prejuicio y las dificultades marcaban la norma".

"Millito", que comenzó a jugar al béisbol a los 17 años, se convertiría en el primer pelotero puertorriqueño en jugar en las Ligas Negras del Este en 1928 con los Cuban Stars.

Pudo haber sido también el primer pelotero puertorriqueño en debutar en las Grandes Ligas, pero no lo logró debido al color de su piel, ya que esa institución, fundada en 1869, no aceptó deportistas negros hasta 1947, con lo que ese honor fue para el lanzador Hiram Bithorn, en 1942 con los Cachorros de Chicago.

Navarro jugó también con los Leones del Escogido en República Dominicana y vivió tres años en Venezuela, donde formó parte del Concordia, los Royals Criollos, el Magallanes, la Universidad Central de Caracas y el Santa Marta de la Guaira.

Tras abandonar el deporte, fue instructor atlético de escuelas durante seis años y trabajó en un hipódromo antes de fundar su propia empresa.

"Millito" hizo su primera incursión en el mundo laboral a los cinco años, cuando se dedicó a la venta de periódicos, aunque con el paso de los años fue también limpiabotas, entre otras muchas ocupaciones.

El veterano puertorriqueño fundó en su madurez un negocio de distribución de máquinas en el que todavía participaba como contable y que le validó una distinción del trabajador de mayor edad sobresaliente de América de 2010 que le fue concedido por la compañía Experience Works, especializada en el empleo a personas mayores.