El "caso Clearstream", el escándalo de falsas acusaciones contra Nicolas Sarkozy de cobro de comisiones ilegales que inculpa al ex primer ministro Dominique de Villepin, volverá hoy a los tribunales para la apertura de la vista en Apelación.

El ex jefe del Gobierno fue absuelto en primera instancia en enero de 2010, pero la apelación de la Fiscalía le obligará a volver al banquillo de los acusados, una traba importante a un año de unas elecciones presidenciales a las que tiene previsto presentarse.

Villepin no ha desaprovechado la ocasión para acusar al presidente, Nicolas Sarkozy, su principal rival político en la derecha, de estar detrás del recurso como medida para cortarle sus alas electorales y evitar que se mida a él en 2012.

El nuevo juicio, que tiene previsto durar hasta el próximo día 14, volverá a indagar en el papel que Villepin tuvo en la elaboración de listados de beneficiarios del cobro de comisiones ilícitas a través de la sociedad luxemburguesa Clearstream, unos listados que se revelaron falsos.

Entre los nombres que figuraban en esos listados estaba el de Sarkozy, en lo que se interpretó como una maniobra de Villepin para manchar al que entonces era su principal rival para tomar el testigo de Jacques Chirac como candidato conservador a la Presidencia del país en las elecciones de 2004.

La acusación consideraba al que fue primer ministro francés entre 2005 y 2007 como "cómplice" de la trama, de la que conocía su falsedad y no hizo nada para detenerla, por lo que en primera instancia pidió para él una pena de 18 meses de cárcel exentos de cumplimiento y 45.000 euros (67.000 dólares) de multa.

Pero la corte no siguió esa petición y absolvió al ex primer ministro, al considerar que no había pruebas sobre su implicación en la red que elaboró los listados.

El retorno de Villepin al banquillo de los acusados se produce en un contexto diferente, puesto que si en primera instancia la rivalidad entre ambos estaba en sus máximos, ahora los dos políticos han multiplicado los gestos de acercamiento.

Sobre todo después de que el ex primer ministro anunciara su salida de la sarkozista UMP y la conformación de un movimiento, República Solidaria, al que ha dotado de un programa político, toda una declaración de intenciones con la vista puesta en las Presidenciales de 2012.

Desde entonces, Sarkozy, que no despega en los sondeos y que teme que una atomización de las opciones conservadoras en la primera vuelta le prive de la segunda, ha tendido la mano a quien fuera su principal rival en el campo de la derecha en 2004.

Incluso han mantenido dos reuniones en el Elíseo en los últimos meses, un gesto que partió de Sarkozy y que ha simbolizado la ruptura del hielo entre ambos políticos.

Sin embargo, Villepin no ha dejado de criticar la política del Gobierno, en particular su radicalización hacia la derecha.

Además de Villepin, volverá al banquillo el ex vicepresidente del consorcio aeronáutico y de la defensa EADS Jean-Louis Gergorin, quien fue considerado en primera instancia el cerebro del caso y condenado a 15 meses de cárcel y otros 21 exentos de cumplimiento.

El informático Imad Lahoud, considerado el autor material de la falsificación, fue condenado a 18 meses de prisión y otros tantos exentos de cumplimiento y también será juzgado en Apelación.

A diferencia del primer juicio, Sarkozy anunció que no estará representado como acusación particular en Apelación.