Varios miles de chilenos se manifestaron hoy en las calles de Santiago para denunciar la precariedad en el trabajo y exigir al Gobierno un nuevo trato laboral.

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la principal organización laboral de Chile, encabezó las movilizaciones para celebrar el Día del Trabajo, que transcurrieron sin incidentes.

El presidente de la CUT, Arturo Martínez, criticó duramente en su discurso al presidente Sebastián Piñera, a quien acusó de incumplir las promesas que realizó cuando llegó al Ejecutivo.

"Los trabajadores pueden constatar que las promesas de campaña se han quedado solo en anuncios", dijo Martínez, que afirmó que "no existe una agenda laboral".

El líder sindical sostuvo que la mayor desigualdad social se halla en el ámbito laboral, donde "la precariedad, los bajos salarios y la falta de cobertura social generan necesidad y hogares pobres que son presa fácil para la explotación".

"Reclamamos y exigimos un nuevo trato laboral, un código del trabajo discutido y aprobado democráticamente donde se escuche la voz de los trabajadores organizados", apuntó.

El líder de la CUT afirmó que "Chile está en deuda con sus trabajadores" porque, a su juicio, se les ha impedido la negociación colectiva durante muchos años.

Además lamentó el aumento de la desigualdad social y de las familias que ingresan a la pobreza mientras "la fortuna de los ricos ha aumentado".

Por este motivo, el dirigente sindical emplazó al Gobierno a realizar un reforma tributaria para que las grandes empresas paguen más impuestos que se destinen a financiar programas sociales.

Martínez criticó también el sistema educativo y de salud, e hizo un llamado para crear una nueva Constitución "discutida y aprobada por todos los chilenos".

El líder de la CUT confirmó que asistirá a las movilizaciones programadas para el próximo 21 de mayo en Valparaíso, con motivo de la rendición de cuentas de Sebastián Piñera ante el Congreso, y anticipó la convocatoria a un paro nacional en octubre.

La manifestación transcurrió de forma pacífica. Una vez finalizada la actividad, algunos grupos de jóvenes protagonizaron incidentes con la policía, que utilizó carros lanzaaguas y gases lacrimógenos para dispersarlos.

Por su parte, el presidente Sebastián Piñera aseguró que el Ejecutivo trabaja en tres ejes para mejorar la agenda laboral, que son la seguridad, los derechos de los trabajadores y la capacitación.

"Este año va a ser muy importante en la agenda del trabajo, y quiero hacer un llamado a que nos unamos todos los chilenos, para mejorar las condiciones de trabajo y también las condiciones de vida de nuestros trabajadores", dijo Piñera tras visitar a algunos pacientes en el Hospital del Trabajador.

Además anticipó que este 21 de mayo anunciará un "cambio revolucionario" en materia de seguridad laboral.

Éste consistirá en la creación en las empresas del llamado "monitor de seguridad", que será un trabajador capacitado para velar por el cumplimiento de las medidas de seguridad.