Veintiún vehículos provenientes del puerto japonés de Yokohama que llegaron al puerto local de Iquique presentan trazas de radioactividad, según informes de aduanas difundidos en las primeras horas del lunes.

Los automóviles llegaron a bordo de la nave Hyundai 106, que atracó en la madrugada del domingo en Iquique, en el norte, junto a otros 2.479 autos.

Aduanas dijo que en una revisión de rutina, se detectaron trazas de radioactividad que presentaban niveles de 1 a 3 en 20 automóviles y uno con índice de 5 en una de sus plumillas, que se considera inofensivo para la salud humana.

"No hay problemas para la salud de la población o los trabajadores que se encuentran laborando en el puerto de Iquique. No hay riesgos de radioactividad, los vehículos serán lavados dentro del buque y las aguas quedarán al interior de la misma nave", dijo el subsecretario de Hacienda, Miguel Angel Quezada.

Quezada informó que contactó a la Comisión Nacional de Energía Nuclear, que señaló que no existen y que no existen riesgos para la salud de la población.

"Se han cumplido todos los protocolos, no hay situaciones anormales ni riesgos para los trabajadores. Los índices detectados están muy por debajo de la norma chilena", aseguro Quezada.

Después que los automóviles sean lavados, serán nuevamente medidos y si pasan la prueba, podrán desembarcar en el puerto del norte y llevados a la Zona Franca.

Personal de Aduanas también revisó a unos 80 trabajadores, que no presentaron radioactividad.

La armada de Iquique descartó riesgos en el puerto e indicó que la terminal marítima sigue trabajando en forma normal.

El director regional de Aduanas, Raúl Barría, dijo que se avisó a la agencia naviera para que adopten medidas con los trabajadores. "Se ha actuado dentro de los protocolos establecidos por la Comisión de Energía Nuclear".

De momento no se ha bajado ningún vehículo del barco.

Cerca de un centenar de trabajadores protestaron por el riesgo que puede representar para su salud.

Este es el primer cargamento de vehículos procedente de Japón que presenta problemas después del terremoto de una magnitud de 9,1 y el posterior tsunami que dañaron una planta de energía nuclear nipona que liberó radioactividad.