Denzel Washington, el primer actor negro en ganar dos Óscar, muestra esperanza ante la segunda legislatura del primer presidente negro de Estados Unidos, Barack Obama. "Ya no es tan naif como al principio y quizá ya no sea tan optimista, pero conoce mejor el sistema, sabe cómo funciona", dice.

"Esta segunda legislatura no será fácil, pero no tiene que preocuparse por la reelección. Va a tener que llegar a acuerdos y comprometerse para que sus planes vayan adelante y los republicanos no están ayudando en absoluto, pero yo creo que esta vez puede conseguir más", explica en una entrevista con Efe.

Washington ha presentado en Madrid "Flight", película de Robert Zemeckis con la que opta al máximo premio de la industria del cine por sexta vez y en la que reflexiona, precisamente, sobre la construcción y la destrucción de un héroe público.

El personaje con el que intentará su "reelección" al Óscar (tras "Glory" y "Training Day") es Whip Whitaker un prestigioso piloto que, en los primeros minutos del filme, muestra sus cartas: "Es un hombre de unos 55 años, que acaba de acostarse con una chica de 25. Está esnifando cocaína, fumando porros, bebiendo, discutiendo con su mujer...", enumera Washington.

Sin embargo, cuando todavía bajo los efectos de sus excesos se enfrenta a un avión que se avería en pleno vuelo, su dominio del oficio le convierte en un héroe que salva decenas de vidas.

"Puedes tener una cara pública y una cara privada que no tengan nada que ver. Es el caso de mi personaje. En su vida privada lucha con muchos problemas, pero en el ojo público es visto como un héroe", explica Washington, quien ha reconocido públicamente que creía que "Flight" merecía un trato más generoso por parte de los Óscar, en los que solo opta al mejor actor y al mejor guión.

Tras la espectacular escena del accidente aéreo, la que en realidad es la película más barata de Robert Zemeckis (ganador del Óscar por "Forrest Gump") se sumerge en la oscuridad de un personaje lidiando con sus abusos y en una reflexión sobre el látigo de la dejadez y la prepotencia que acompaña al don de la genialidad.

"Bob Zemeckis piensa que sus problemas son más profundos que el alcohol y las drogas, pero yo no he creado ninguna historia de fondo, como si tuviera abusos cuando era pequeño... Yo creo que todos sus problemas vienen, precisamente, de sus excesos", explica.

"Creo que abusos detonan su verdadero yo y, de la misma manera que le da confianza en sí mismo para salvar todas las vidas y tripular el avión de la manera que lo hizo, el alcohol y las drogas magnifican su personalidad en una manera negativa", añade.

"Flight", entonces, se convierte en un camino de redención, de disputa entre el héroe público que copa los titulares o a la persona anónima que afronta con valentía su adicción, aunque eso desmonte su prestigio social.

Y de manera más leve, Washington también se ha encontrado con que su calidad de estrella de Hollywood le hace sacrificar algún pequeño triunfo íntimo. "Por supuesto que afecta. No puedo ir al cine. Bueno, puedo ir, pero habrá paparazi. Reconozco que es un mal menor. No trabajo en una planta petrolífera en Argelia. Eso es lo difícil. Yo soy actor, que tampoco es para tanto", asegura.

Curiosamente, Washington opta al Óscar en un año en el que dos de las películas más nominadas al Óscar ("Lincoln" y "Django Unchained") abordan la cuestión de la esclavitud y de los derechos de la comunidad afroamericana en Estados Unidos.

Pero Washington, que no ha visto ni la película de Spielberg ni la de Tarantino y en los inicios de su carrera trabajó con Spike Lee en "Mo' Better Blues" o "Malcolm X", no cree que el cine sea lo más importante en esta lucha todavía inacabada.

"Cuando eres pobres y estás discriminado, es más profundo que una película. es mucho más. es personal. la mayoría de las personas más afectadas por ello, las están viviendo. Espero que no se necesite una película para que la gente se conciencie", concluye.

"Flight", que se estrenará en febrero en países latinoamericanos como México, Argentina y Chile, cuenta con Don Cheadle, John Goodman y Nadine Velázquez en su reparto.Mateo Sancho Cardiel.