Roberto Verino ha reconocido que los modistos españoles, entre los que se incluye, no han conseguido seducir a las celebridades españolas, que suelen acudir a los grandes eventos ataviados con marcas extranjeras. "Es una asignatura pendiente" y "no es culpa de ellas sino nuestra", ha sentenciado.

"Quizá porque no hemos conseguido seducirlas, emocionarlas y, sobretodo, sorprenderlas", ha aclarado el modisto gallego, quien ha añadido: "No hemos logrado llegar a las famosas con la capacidad que tienen nuestros competidores extranjeros".

En declaraciones a "La hora de Luján", programa que dirige la presentadora Luján Argüelles en colaboración con la Agencia Efe, el diseñador ha afirmado que "la moda es muy importante en la vida de las personas aunque mucha gente no lo entienda así."

Y en este sentido, ha explicado que "si tú no te aceptas bien es muy difícil que transmitas eso a los demás y para eso está la moda".

Roberto Verino (Verín, Orense, 1945) quien considera su "obligación" como diseñador "hacer feliz a las personas cada día", cree que la moda "es un vehículo capaz de comunicar lo que quieres decir o cómo te sientes", ya que "nos vestimos para estar bien con nosotros mismos" lo que proporciona, a su juicio, "energía y capacidad de ilusionarte".

A su juicio, "buena parte" de los hombres y mujeres que visten con sus diseños "están convencidos" de que el creador les aporta "seguridad, felicidad y una buena inversión" porque al final, "se sienten ellos mismos" y reconocen que lo que les propone "es una garantía".

Roberto Verino, con su particular teoría de las tres "T": "trabajo, trabajo y trabajo", asegura que la crisis actual no le cae "de nuevo" y opina que "juntos" se pueden "cambiar las cosas" y que "por separado y revueltos lo único que hacemos es complicarlo más".

Defensor de la calidad y "orgulloso" de lo que ha conseguido, aunque "todavía me queda mucho por andar" -reconoce-, Verino recomienda "ilusión" y "sentir el convencimiento de que todo está por hacer" para que no se imponga "el desánimo".

"Convencido" de que la española es una sociedad "capaz" y, sobre todo, "voluntariosa", considera que a las personas "hay que medirlas por su talento más que por otra cosa" y confiesa que su asignatura pendiente es "el mercado internacional".

"Llevamos desde 2005 en este mercado y no es fácil. En eso estamos, es mi sueño y en eso estoy", reitera con convencimiento.

El diseñador, quien considera que sabe "más por viejo que por demonio", reconoce también que le gustaría que la princesa de Asturias "utilizara" sus propuestas porque le parece "una fantástica embajadora de la moda española".