El canal privado venezolano Globovisión presentó hoy un documento ante la estatal Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) en el que le pidió que revoque la nueva medida administrativa en su contra alegando que restringe de manera "desproporcionada e ilegítima" la libertad de expresión.

Conatel abrió el 9 de enero un nuevo expediente al canal, horas después de que el titular del parlamento, Diosdado Cabello, lo pidiera tras acusar al medio de "manipular" la información referente a la investidura presidencial del reelegido mandatario Hugo Chávez con unos anuncios que interpretaban un artículo de la Carta Magna.

En un comunicado, Globovisión, de línea crítica con el Gobierno, explicó hoy que pidió a Conatel que revoque la medida y "restituya el derecho a difundir y recibir informaciones y opiniones sobre la interpretación del artículo 231 constitucional".

El director de la Conatel, Pedro Maldonado, había señalado que el canal se arriesgaba a una multa del 10 % de los ingresos brutos durante 2012 o incluso a un cierre de 72 horas y descartó que la decisión del ente se debiera al llamado realizado por Cabello.

La polémica se dio luego de que el Tribunal Supremo del país avalara ese día el retraso de la toma de posesión del nuevo mandato del presidente Hugo Chávez, quien se encuentra hospitalizado en Cuba desde hace más de un mes, y diera luz verde a la continuidad de su Gobierno.

Globovisión denunció que la medida cautelar "incurre en evidente censura previa, obstaculiza el libre debate de ideas y opiniones sobre un asunto de relevancia constitucional y, por lo tanto, restringe de manera injustificada, desproporcionada e ilegítima la libertad de expresión, y limita el efectivo desarrollo del proceso democrático".

Diversas organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales, como Reporteros Sin Fronteras (RSF) o Human Rights Watch (HRW), han rechazado la medida calificándola de un acto de censura.