La Fiscalía Superior de Fondos Públicos de Egipto ha imputado al expresidente Hosni Mubarak, condenado a cadena perpetua por la muerte de manifestantes, con un nuevo cargo por supuesta corrupción, informa hoy la prensa egipcia.

Dentro de los trámites habituales en los proceso judiciales, la fiscalía ha ordenado prisión preventiva durante quince días del exmandario por supuestamente cobrar una cuota anual de 7 millones de libras egipcias (poco más de un millón de dólares) del periódico Al Ahram a cambio de hacerle buena propaganda al rotativo.

Según la agencia de noticias Mena, entre 2006 y 2011, Mubarak cobró esa cantidad del diario estatal.

Durante las investigaciones, el presidente de la Fiscalía, juez Mohamed al Nagar, ha interrogado a Mubarak en el Hospital de las Fuerzas Armadas de Maadi, en El Cairo, adonde fue trasladado el pasado 27 de diciembre desde la cárcel de Tora por las heridas sufridas al caerse en el baño de la prisión.

Mubarak negó todas las acusaciones y explicó que durante su mandato no recibió regalos de Al Ahram, señaló Mena.

Hoy se espera que una corte de apelación se pronuncie sobre las sentencias contra Mubarak y el exministro del Interior Habib al Adli, condenados a cadena perpetua por la muerte de manifestantes durante la revolución del 25 de enero de 2011.

Si ese tribunal acepta las apelaciones, el juicio contra ambos volvería a repetirse ante otra corte y, entretanto, los acusados seguirían en prisión.