La veterana actriz y bailarina franco-estadounidense Leslie Caron, protagonista junto a Gene Kelly del filme "An American in Paris" (1951), ha recibido hoy la Gran Medalla de Vermeil, la más alta distinción de la capital francesa.

La intérprete, de 81 años, ha recogido la condecoración de manos del alcalde París, Bertrand Delanöe, quien ha destacado el papel de Caron como "símbolo del afecto entre el pueblo francés y el pueblo estadounidense".

De madre estadounidense y padre francés, Caron inició su carrera como bailarina clásica con apenas 9 años y siendo aún muy joven fue descubierta por el famoso bailarín Gene Kelly, que la eligió para ser su pareja de baile en el clásico "An american in Paris".

Su éxito fue tan rotundo que la productora Metro-Goldwyn-Mayer firmó con ella un contrato de larga duración.

"Sentía que estaba dejando escapar una carrera en Francia y me habría encantado volver a rodar aquí, ¡pero es que los rodajes en Estados Unidos no acababan nunca!", explicó hoy la homenajeada, que no obstante afirmó haberse sentido siempre "muy unida" a su país de nacimiento.

Delanöe alabó "la vitalidad y la juventud" de una mujer que a lo largo de su carrera "ha hecho de todo: desde teatro y musicales hasta danza y canto", y que sigue haciéndolo en la actualidad.

A lo largo de su carrera, actuó en musicales como "Daddy Long legs" (1955), con Fred Astaire, o "Gigi" (1958) con Louis Jourdan y Maurice Chevalier, y también en películas como "The glass slipper" (1955) o "Lili" (1953), con la que logró su primera nominación a los Óscar.

"Me alegra que Leslie haya repartido su talento entre grandes directores estadounidenses y maestros franceses", afirmó el alcalde de París, quien recordó que durante su fructífera carrera la actriz ha trabajado con grandes de la talla de Charles Walters, Roland Petit y François Truffaut.

Asimismo, Delanöe recordó a los asistentes "el otro homenaje" a la actriz dentro de la exposición "París visto por Hollywood" que acoge el Ayuntamiento a pocos metros de donde se celebró la entrega del premio.

"An american in Paris" ocupa un lugar estelar en esta muestra que revisa la íntima relación entre la meca del cine y la capital francesa, y la cinta es considerada por críticos como Antoine de Baecque como aquella que "impone a París como ciudad de la cultura por excelencia".

En su papel de enlace entre ambas sociedades, la francesa y la estadounidense, la actriz, que ha pasado tantos años en Norteamérica, recordó que sus lazos con París se remontan varias generaciones y precisó que uno de sus bisabuelos Ernest Caron ocupó a principios de siglo el cargo que hoy equivaldría a la alcaldía de la ciudad.

"No puedo expresar con palabras lo que esta condecoración significa para mí", afirmó la intérprete, visiblemente emocionada, agradeciendo a "todos los amigos presentes" haber asistido al acto "pese a la lluvia y el frío".

Caron, en plena forma y elegantemente vestida, repartió sonrisas y anécdotas con los asistentes, entre los que se encontraba la guionista de "The Shining", Diane Johnson, y el embajador estadounidense en Francia, Charles H. Rivkin.

La actriz, que vive actualmente en París, aunque reparte su tiempo entre Francia, Inglaterra (donde viven sus hijos) y Estados Unidos, publicó el año pasado su biografía, "Una francesa en Hollywood".

En sus memorias, la polifacética artista recuerda sus lazos con los tres países y retrata a aquellos de los que se rodeó durante su carrera, desde su mentor Jean Renoir y su admirado François Truffaut hasta sus parejas en la pantalla, como Gene Kelly, Fred Astaire y Cary Grant, y el que fue su amante fuera de ella, el actor Warren Beatty.