La cripta de la catedral parisina de Notre Dame reabrió hoy sus puertas, tras el proceso de limpieza de las piedras, con una exposición consagrada a la historia de la ciudad que va desde la época romana hasta la actualidad.

"París desaparecido, París restituido" es una exposición en torno a las ruinas encontradas entre 1965 y 1972 en la cripta arqueológica que se halla debajo del atrio de la puerta principal del templo y estará abierta hasta el 31 de diciembre del año que viene.

La cripta, que abrió por primera vez en 1980, estaba cerrada al gran público desde el pasado 7 de octubre debido a las obras de reforma y de limpieza de sus piedras, y hoy volvió a mostrar los vestigios allí preservados desde el siglo I a.C hasta las reformas del XIX, desde sus inicios como la ciudad romana de Lutecia hasta prácticamente nuestros días, que atestiguan la intensa urbanización desarrollada en la zona.

La suma de esta reforma ascendió a "350.000 euros entre los suelos, los muros, la nueva escenografía y la iluminación", señaló a Efe la comisaria de la exposición, Rose-Marie Mousseaux, quien aseguró que esta muestra pone a disposición de los visitantes "todo un pasado que ya ha desaparecido".

"Estas labores de limpieza nos han permitido comprender mejor cuáles eran las fases de construcción y de ocupación" de la isla de la Cité, en pleno corazón de París, y la "gran metamorfosis" que ha sufrido la ciudad a lo largo de los siglos.

"Una armada romana construyó la primera ciudad, hacia el año 20 a.C. sobre la margen izquierda, alrededor del emplazamiento del actual Panteón", aseguró a Efe su compañera, la comisaria Sylvie Robin, quien describió como "difícil técnica y físicamente" la reforma debido al polvo, la gran cantidad de piedras y las labores de despeje y de evacuación de objetos peligrosos.

No obstante, opinaron que el esfuerzo ha merecido la pena: "Hemos descubierto objetos que no se conocían" antes de las obras, como unas monedas halladas en las antiguas termas que, según las comisarias, se le cayeron a un cliente en el vestuario y que han permitido una datación de la última ocupación mucho más precisa.

Entre los edificios o monumentos ya desaparecidos, Robin destacó el palacio de Julio, del siglo IV, al oeste de la Isla de la Cité, que fue muy aclamado en la época y que supuso "una figura simbólica de París", mientras que Mousseaux recordó el foro romano, "un misterio del siglo I o II" del que apenas se tiene información.

Unas pantallas táctiles apoyarán los letreros convencionales al pie de las ruinas para ayudar al visitante a hacerse una idea de cómo fue cambiando la ciudad a lo largo del tiempo.

El proyecto ha sido rematado mediante una página interactiva en internet (http://paris.3ds.com/#Patrimoine) que permite una visita virtual en 3D de los distintos edificios y monumentos parisinos desde sus comienzos y que ha sido diseñada por la empresa francesa Dassault Systèmes.