La cocina latinoamericana avanza en la conquista de los paladares en Tailandia con la consolidación de los restaurantes mexicanos y la nueva oferta de gastronomía peruana, argentina o brasileña.

La reina indiscutible de los sabores americanos es la cocina mexicana, que emulando a los italianos se ha convertido en una marca ubicua en las principales avenidas de Bangkok y en otras ciudades tailandesas como Chiang Mai, Phuket o Pattaya.

También hay recientes y prometedoras propuestas como Above Eleven, un restaurante peruano enclavado en un céntrico ático de la capital, y el asador argentino El Gaucho, que abrirá sus puertas antes de que termine este año.

Los tailandeses son en general reacios a aventurarse con los sabores de otros países, en parte por la calidad y buen precio de la cocina local, aunque siempre se les puede ganar por su afición al chile y el picante.

"La mayoría de los clientes son expatriados, americanos, franceses o australianos, pero cada vez hay más tailandeses. Les gusta lo picoso, pero no tienen la cultura del maíz y no les gusta el queso, por lo general", explicó a Efe Denise Reyes, dueña del restaurante mexicano "Tacos & Salsa".

Situado en una antigua casa en una céntrica calle de Bangkok, este acogedor local ofrece los "platillos" más mexicanos y tequila de importación en un ambiente distendido en el que no faltan las máscaras de lucha libre, el poncho y cuadros de personajes míticos como Frida Khalo o Pancho Villa.

Los platos más demandados son los clásicos tacos, las enchiladas, quesadillas o la salsa casera de guacamole, aunque también hay opciones más atrevidas como el pollo con mole y chocolate o chorizo flambeado al tequila.

Con la reciente incorporación del chef mexicano Luis Torres, "Tacos & Salsa" se ha ganado la lealtad de muchos clientes y amigos en Facebook, así como buenas críticas en diarios locales como el "Bangkok Post".

El pasado marzo, Above Eleven abrió en las alturas de Bangkok con un menú que está elaborado según las recetas de la cocina Nikkei, la fusión de los sabores peruanos y japoneses consolidada a lo largo de mas de un siglo de inmigración del Extremo Oriente al país andino.

"Estoy orgulloso de poder presentar la cocina Nikkei en Tailandia con platos cocinados con amor y cariño", explicó el chef peruano Omar Frank Maruy, quien ha compartido los fogones con el renombrado chef Gastón Acurio y cocinado también en Canadá.

El plato por excelencia es el cebiche, elaborado con pescado crudo marinado en el estimulante "jugo de tigre", a base de zumo de limón, cilantro y ají amarillo.

"La preparación del pescado en el cebiche es de influencia japonesa, la salsa tiene ingredientes más peruanos", explicó Maruy, de 36 años y que también es copropietario del restaurante Nikko Cebicheria Nikkei en Lima.

El menú también incluye sashimi o tiraditos, la versión peruana del plato japonés, Causas (patatas preparadas con salsas cítricas y pescado), anticuchos a base de carnes yakitori o arroz con mariscos que evoca la paella española.

"La inmigración también ha traído los sabores e ingredientes de España, África y China, que se mezclaron con la cocina indígena", recordó el chef, de origen peruano-japonés.

La bebida más solicitada es el pisco sour, con licor de pisco y zumo de limón, que los clientes saborean en un ambiente inspirado en el Central Park de Nueva York y con unas vistas privilegiadas sobre la urbe tailandesa.

La oferta latinoamericana se completa con locales mexicanos como Sunrise Tacos, Señor Pico o Charlie Brown, así como el brasileño Rio Grill en Bangkok, mientras que fuera de la capital también se encuentran el Miguel's Cafe en Chiang Mai, Tequila Beef en Pattaya o el brasileño Zicos en la isla de Samui. Gaspar Ruiz-Canela