Nicolás Vallejo-Nájera deberá conseguir quien lo represente en su proceso de divorcio de la cantante mexicana Paulina Rubio tras la intempestiva renuncia de su abogada el martes durante una audiencia en una corte familiar de Miami.

La decisión fue dada a conocer ante el juez George Sarduy por la abogada Laura De Ona, quien afirmó que renunciaba por diferencias con su cliente, sin dar mayores detalles.

Durante la audiencia, De Ona solicitó al juez que le concediera un plazo de 20 días a Vallejo-Nájera para que consiga un nuevo abogado o se represente a sí mismo.

"Ellos (la ex pareja) no están de acuerdo en una mediación, así que este plazo estaría bien para poder seguir adelante y avanzar", dijo De Ona durante la audiencia.

Por su parte, la abogada de Rubio, Astride Bismack, lamentó que De Ona se apartara del caso y solicitó al juez conceder sólo 15 días para poder terminar con el proceso lo más pronto posible. El juez rechazó la petición y dijo que 20 días es un tiempo justo para que Vallejo-Najera consiga un representante.

A la salida de la corte, ninguna de las abogadas quiso dar declaraciones a la prensa.

En marzo, Vallejo-Nájera pidió el divorcio de la cantante mexicana en los tribunales de familia de Miami. Rubio respondió con otro documento en el que también solicitó la separación.

Uno de los principales temas en discordia es la tutela de su hijo, Andrea Nicolás. Vallejo-Nájera alega que desde el 16 de noviembre el niño ha vivido con su madre, y con él cuando la artista ha viajado por motivos de trabajo. Rubio, en cambio, argumenta que siempre ha vivido con ella.

El empresario solicitó que los padres tengan la tutela compartida, pero que sea él quien pase la mayor parte del tiempo con su hijo.

Por su parte, la llamada Chica Dorada aseguró que su ex pareja "nunca cuidó del niño más de unas pocas horas seguidas". Dijo que se vio obligada a contratar ayuda externa para atender al niño porque Vallejo-Nájera "pasa su tiempo en numerosas actividades recreativas en lugar de buscar un empleo a tiempo completo" en Miami.

El otro factor en disputa es la parte económica. Según Vallejo-Nájera, a lo largo de sus casi cinco años de matrimonio la pareja acumuló importantes activos e incurrió en algunas deudas que deben compartir por igual.

El empresario pidió al tribunal que distribuyan de manera equitativa todos los bienes matrimoniales y se proceda de igual forma con las deudas. También solicitó que Rubio pague los honorarios de sus abogados "para garantizar que ambas partes tengan acceso de manera similar a consejeros legales".

Rubio alegó que al casarse en abril del 2007, la pareja firmó un acuerdo prenupcial que separó sus bienes, rechazando así el pedido de que sean divididos junto con las deudas.

La cantante negó también que Vallejo-Nájera haya contribuido con su carrera o con su éxito y dijo que él solo efectuaba esas afirmaciones para tratar de obtener una ganancia económica en el juicio.

El divorcio no es el único caso que enfrenta la intérprete mexicana. Esta semana podría comenzar el juicio en su contra por supuesto incumplimiento de contrato en un concierto en Colombia. Ese juicio se realizaría en una corte de Miami-Dade.

Todos los testigos y personas que declararán a favor de la defensa se encuentran en Miami a la espera de que comience el juicio, dijo a The Associated Press Carlos Gutiérrez, uno de los demandantes en ese caso. La juez Abby Cynamon pidió a las partes dos días de prórroga para poder concluir un proceso previo.

Rubio fue demandada en noviembre de 2010 en Miami por CMG Entertainment, una corporación con sede en Miami; el Fondo Mixto de Cultura de Boyacá y la Corporación Cultural Viva la Música, por no presentarse en un concierto en agosto de ese año en la localidad colombiana de Tunja, como parte del Festival Internacional de Cultura de Boyacá.

Los demandantes alegan que Rubio incumplió un contrato y piden una indemnización de un millón de dólares por daños y perjuicios correspondientes a los gastos de organización del concierto, además de intereses y costos legales.

De acuerdo con la defensa, la estrella pop no pudo llegar al concierto por inconvenientes de transporte aéreo a Tunja y no por falta de interés en la presentación.