Hombres en constante movimiento y marinos que han viajado mucho; para ellos fueron creadas y en ellos se inspiraron algunas de las grandes colecciones presentadas hoy en París, en la segunda jornada de colecciones estivales 2013, por firmas como Yssey Miyake Men, Jean Paul Gaultier y Louis Vuitton.

El portador de Vuitton navegará por las costas bretonas con elegantes impermeables amarillos, marinos o grises; amará el submarinismo y explorará montañas, mochila al hombro y tocado con sombrero antilluvia, vestido con holgados pantalones o anchas bermudas rectas, hasta las rodillas, que a lo lejos podrían parecer faldas.

Además de contar con la versión Vuitton del famoso impermeable amarillo, declinable en voluminosas cazadoras, el cliente de esta gran marca francesa podrá afrontar tranquilo una primavera tormentosa, como la que vive aún París, envuelto en una amplia gabardina, casi hasta los tobillos, con bolsillos a la vista.

Aunque muy urbana, sobre la pasarela esta prenda apareció portada con mocasín náutico, al igual que numerosos conjuntos blancos y marinos de pantalón ancho y holgado, y jerseys de punto, a veces adornados con un pequeño motivo marino, un ancla, por ejemplo.

No todo será diversión y ocio con Vuitton, pues los trajes, de contundente elegancia, se construirán con americanas cruzadas sobre pantalones anchos, sin chaleco ni corbata, o se cerrarán con tres botones sobre pantalones estrechos hasta los tobillos.

Para el verano próximo, Issey Miyake Men innovó con una colección supervisada directamente por el maestro fundador, creada en equipo por "The Reality Lab", su grupo de colaboradores más próximos.

Uno de sus portavoces aseguró que esta inusual participación del artista no significa en absoluto su retorno a las pasarelas, aunque indudablemente su poesía transcendió al podium en esta colección pensada para un hombre urbano, amante del movimiento, en especial sobre bicicleta.

La asistencia celebró de principio a fin sus siluetas amplias y holgadas, hechas de abundantes y ultraconfortables bermudas y pantalones cortos, casi siempre por debajo de las rodillas; combinados con camisas arrugadas, al mejor estilo Miyake, o camisetas-túnicas con estampados tradicionales "tie and dye", similares a los que el movimiento hippie celebró en los años sesenta y setenta del siglo XX, aquí rojos y azules sobre blanco.

Otra constante Miyake para el verano que viene será el papel textil "washable", que en Japón se utiliza desde tiempos inmemoriales, aquí mezclado y tejido con otras materias como el punto y el lino, y tratado con la más alta tecnología, para fabricar abrigos, pantalones y etéreas prendas de voluminosos hombros.

Aunque casi siempre vestido de marino, negro, gris y blanco, para mayor seguridad, el ciclista Miyake podrá si lo desea hacerse visible a la legua, con diferentes modelos de camisa o chaleco-blusa fosforescente.

Por su parte, en los salones del palacio que ocupa Jean-Paul Gaultier, donde habitualmente presenta sus desfiles, el modisto francés optó esta vez por presentar sus modelos con un vídeo y un equipo de maniquíes a lo largo de todo el día.

El innato sentido del espectáculo de Gaultier convirtió el evento en un momento exquisito para ver de cerca sus creaciones, vislumbrar la perfección de sus bordados, calados y detalles, inspirados en "un marino que ha viajado mucho", explicó su portavoz.

Un hombre que viajó tanto que un día adoptó el turbante, para portarlo con todo tipo de modelos, impecables abrigos tres cuartos, aptos para las ocasiones más urbanas, pero también pantalones "Jodhpur" de inspiración india; pantalones siempre holgados y largos hasta el empeine; o bermudas-falda, chalecos y pantalones a rayas azul marino, rojo y blanco.

Nota especial Gaultier, su visión del futuro verano pasa por abundantes bordados de perlas, grandes o minúsculas, en jerséis, chaquetas y túnicas.

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Por Lola Loscos