Las memorias del senador republicano Marco Rubio no son la consabida historia de un chico cuyos padres inmigrantes trabajaron arduamente para darle la vida que ellos no pudieron tener ni cómo venció en las elecciones a un candidato que aparecía de antemano como el ganador.

"An American Son" (Un hijo estadounidense), el libro de 303 páginas publicado el martes, es una respuesta a las críticas de sus adversarios políticos y los cuestionamientos de la prensa.

El político derechista de 41 años es mencionado con frecuencia como posible compañero de fórmula del candidato presidencial republicano Mitt Romney. En el libro, Rubio parece responder de antemano a las críticas al explicar los aspectos negativos o cuestionamientos a su pasado.

Reconoce errores, pero también dice que la prensa y sus adversarios políticos lo han malinterpretado.

"Una de las cosas que intento plasmar en el libro es mi honestidad, porque quiero que la gente aprenda con ello. He aprendido más de mis errores que de mis éxitos. Y espero que si la gente puede escucharlo en mi voz, quizá puedan evitar que eso les ocurra en algún momento", dijo Rubio en una entrevista con The Associated Press.

En relación con su campaña senatorial del 2010, Rubio dijo que no debió haber intentado gestionar un comité político regentado por él mismo, si contratar parientes que lo ayudaran en sus labores políticas. Sin embargo, con frecuencia culpa a los medios de comunicación por sacar conclusiones. Y acusa al entonces gobernador Charlie Crist, que abandonó la liza en la primaria senatorial del Partido Repoublicano tras la victoria inicial de Rubio, de fabricar o exagerar los acontecimientos.

"Años después mi falta de habilidades para la contabilidad me persiguió. La prensa y el gobernador Crist plantearon el tema durante mi campaña senatorial, indicando que me embolsé dinero para costear artículos personales. No era verdad, pero ayudé a dar esa mala impresión que usaron mis oponentes", escribió Rubio, quien ganó la liza senatorial con otros dos componentes.

Esa y otras experiencias hicieron que fuera más cuidadoso como senador, indicó a la AP.

"Lo que aprendí es que cualquier decisión que uno tome será considerada por algunos en la forma más negativa posible", dijo Rubio. "No siempre puede evitarse, pero hay que hacer todo lo posible porque cada minuto que pasas explicando una decisión es un minuto que no puedes pasar hablando de políticas públicas".