La escritora cubana Zoe Valdés recibió hoy la Gran Medalla de "Vermeil" de París, la más alta distinción que otorga la capital francesa de manos del alcalde, Bertrand Delanoë, quien alabó su papel en la defensa de los Derechos Humanos "en todo el mundo".

Delanoë destacó "la armonía existente entre el compromiso de Valdés con la justicia como mujer de cultura y los valores de París", ciudad para la que "ningún combate por los Derechos Humanos es ajeno".

"Es una pena que en estos eventos siempre haya un lado más formal", lamentó el alcalde, "pero en este caso se trata de un homenaje de corazón. Ya tiene muchas distinciones literarias, pero París tiene algo con usted que se encuentra en el orden de lo íntimo", agregó.

La escritora, que reside en Francia desde 1995, cuando huyó del régimen castrista, dedicó esta distinción "a la verdadera disidencia cubana, frente a la falsa oposición creada por el actual dirigente (Raúl) Castro II para controlar y vigilar a los opositores reales".

La autora mencionó a escritores disidentes ya fallecidos como Guillermo Cabrera Infante o Reinaldo Arenas, pero también a opositores que actualmente se encuentran en prisiones cubanas.

"Hasta que no llegué a esta ciudad, no entendí lo que era el verdadero sentido de la libertad; aquí aprendí a no tener miedo", dijo Valdés visiblemente emocionada.

Tras la ceremonia, la autora de "Lobas de mar" aseguró a Efe que la máxima distinción que podría recibir sería "ver una Cuba democrática".

Valdés (La Habana, 1959) ha extendido su lucha por los Derechos Humanos a otras causas fuera de Cuba, como los derechos de la infancia y de las poblaciones en zona de conflicto o de catástrofe natural, especialmente en Haití.

Este hecho fue recordado por el alcalde de París, quien aseguró que "la ciudad siempre estará a su lado en ese compromiso con la justicia y la libertad".