Alrededor de ocho mil seguidores bolivianos de la banda española de rock Mago de Oz vibraron hoy con su concierto en La Paz y enloquecieron con el vocalista José Andrea, nativo de esta ciudad, que realiza su última gira con el grupo.

Los eufóricos leales con las manos en alto hicieron retumbar con sus saltos y sus cantos el Teatro al Aire Libre sintonizados con las letras de los rockeros que emocionaron con sus ritmos celtas, con la estridencia de sus guitarras y los bailes de José Andrea.

El grupo abrió el recital con Satania, alcanzó su mayor cota emotiva con Vodka and Roll, canción emblemática del grupo, que también tocó Aquelarre, Jesús de Chamberi y La Rosa de los Vientos, cantada con el líder Txus di Fellatio, entre otras.

La altitud de La Paz, situada en los 3.600 metros sobre el nivel del mar, obligó a los rockeros a recurrir a bombonas de oxígeno, lo cual, sin embargo, no mermó la fuerza del recital.

José Andrea, envuelto en una bandera boliviana, pidió disculpas a sus "cabrones" de La Paz porque el grupo tardó ocho años en volver a Bolivia, mientras sus seguidores gritaban su nombre y el de Mago de Oz en una muestra del cariño que le tienen a la banda.

La ministra boliviana de Culturas, Elizabeth Salguero, le regaló al vocalista una camiseta de la selección boliviana de fútbol.

La gira de Mago de Oz despide a José Andrea que, tras 16 años, deja el grupo que concluirá el tour Epílogo-Naringólogo en Madrid el próximo 30 de diciembre.

Txus di Fellatio, fundador de la banda, ha destacado ante la prensa de La Paz que "Mago de Oz no se va acabar" y que en enero próximo comenzarán a buscar al reemplazo de José Andrea.