La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) expresó hoy su preocupación ante los actos de violencia contra periodistas y medios de comunicación ocurridos en las últimas semanas en varios países de América y que restringen el derecho de los ciudadanos a estar informados.

El presidente la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Gustavo Mohme, subrayó en un comunicado de prensa que "compete a las autoridades de las naciones en las que han sucedidos estos actos investigar de manera expedida para conocer móviles y deslindar responsabilidades".

Mohme, director del diario La República de Perú, hizo referencia al asesinato de un bloguero, a agresiones y detenciones de periodistas, a la destrucción de instalaciones de medios y a ataques cibernéticos en Bolivia, México, Chile y Estados Unidos.

En Bolivia, según detalló, el periodista Leopoldo Ibarra fue golpeado y apuñalado en ocho ocasiones el 15 de noviembre cuando se subía a un taxi para dirigirse a su trabajo en la emisora Gente en la ciudad de El Alto.

"Ibarra, quien ha sido amenazado de muerte, se recupera en un hospital y estimó que la agresión podría estar relacionada a sus denuncias contra gremios locales", apuntó.

Ese mismo día, fueron destruidas la Radio Comunitaria de Yapacaní y el Canal 8, en Yapacaní, en el departamento de Santa Cruz, al este de Bolivia, por presuntos partidarios del alcalde local, en represalia por una supuesta campaña de descrédito en su contra. Los atacantes desmantelaron y destruyeron los equipos de ambos medios.

En México fue hallado el 9 de noviembre el cuerpo decapitado de un bloguero en Nuevo Laredo que utilizaba las redes sociales para denunciar los delitos del crimen organizado en esa zona del país, abatida por la violencia.

Junto al cadáver del bloguero, conocido en la red con el seudónimo de "Rascatripas", un mensaje escrito en una cartulina decía: "Me pasó esto por no entender que no debo reportar en las redes sociales".

Este es el cuarto asesinato contra periodistas y ciudadanos de Nuevo Laredo, en el estado de Tamaulipas, que ante la autocensura de medios tradicionales, utilizan las redes sociales para denunciar de manera anónima hechos violentos.

El pasado 27 de octubre fue asesinada en similares circunstancias la periodista y bloguera María Elizabeth Macías Castro y el 13 de septiembre fueron encontrados torturados y colgados de un puente un hombre y una mujer que divulgaban a través de internet las actividades delictivas de los narcotraficantes.

También en México, la SIP condenó un ataque armado el 15 de noviembre contra las instalaciones del diario El Siglo de Torreón, en el estado de Coahuila.

En Chile, las webs La Otra Voz, Puro Periodismo y Sitiocero sufrieron ataques cibernéticos el 4 de noviembre.

En el caso de Sitiocero, fueron destruidos sus archivos desde el mes de junio y se vieron obligados a suspender sus actividades 24 horas, siempre según la organización con sede en Miami.

La SIP también ha venido denunciando detenciones temporales, agresiones y restricciones a la cobertura informativa del movimiento "Ocupemos Wall Street", iniciada el 17 de septiembre en Nueva York y que se ha extendido a varias ciudades de Estados Unidos.

Sólo el 15 de noviembre al menos siete periodistas fueron detenidos mientras cubrían el desalojo de los ocupantes del Parque Zuccotti en Nueva York.

"Otros más denunciaron agresiones y empujones de parte de la policía", apuntó la SIP, que recordó que también se han registrado agresiones en Oakland, en el estado de California y en Nashville, Tennessee, por parte de las autoridades y de los manifestantes.

La SIP recordó el cuarto principio de la Declaración de Chapultepec consigna que "el asesinato, el terrorismo, el secuestro, las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los periodistas, la destrucción material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier tipo y la impunidad de los agresores coartan severamente la libertad de expresión y de prensa".