China inició hoy las obras de restauración del extremo occidental de la Gran Muralla, en la provincia de Gansu, un proyecto en el que invertirá unos 317 millones de dólares.

Los trabajos estarán centralizados en la ciudad de Jiayuguan, donde se encuentra el Paso de Jiayu, construido durante la dinastía Ming (1368-1644), según informó la agencia oficial Xinhua.

El proyecto, financiado principalmente por la administración central, incluirá además la construcción de un parque temático dedicado a los bienes del patrimonio cultural mundial.

Construido en 1372, el Paso de Jiayu fue un punto de gran importancia en la antigua Ruta de la Seda.

En 1984 fue sometido a importantes obras de mantenimiento y en 1987 fue nombrado, junto al resto de la gigantesca construcción defensiva, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En agosto pasado Pekín inició la restauración de un tramo de la Gran Muralla de 3,5 kilómetros de extensión en el distrito de Huairou, al norte de la ciudad, una parte del famoso monumento apodada hasta ahora como la "muralla salvaje" ya que era una de las más derruidas y peligrosas en las cercanías de la capital china.

Entre 1986 y 1989 el Gobierno chino restauró distintas secciones de la Gran Muralla, cuya construcción comenzó durante el reinado del emperador Qin Shihuang (259-210 AC) como barrera defensiva ante la invasión de tribus del norte de Asia.

Un estudio de 2008 determinó que la extensión de la Gran Muralla es de 8.851,8 kilómetros y atraviesa diez provincias del norte de China.