Eugène Delacroix saldará estos meses la deuda que el pintor francés tenía pendiente con España, un país que ejerció una notable influencia en su obra y en el que se ha visto poco su producción, de la que ahora ofrece una completa retrospectiva en CaixaForum.

"Eugène Delacroix. De la idea a la expresión (1798-1863)" pretende dar a conocer una nueva interpretación de la visión romántica del artista, tras la nueva edición realizada en 2009 de su "Diario".

La muestra, que se abre mañana y se prolongará hasta mediados de enero en Madrid para viajar posteriormente a Barcelona, supone un "homenaje póstumo" de Delacroix a España y a los lugares y gentes que conoció tras un viaje diplomático a Marruecos a cuyo regreso visitó las ciudades españolas de Córdoba, Sevilla y Algeciras.

Entre las más de 130 obras que alberga la exposición, procedentes del Louvre de París y de colecciones públicas y privadas de Europa y América, destaca "Mujeres de Argel en sus habitaciones", un óleo que el museo parisino "no presta nunca", según su conservador del Departamento de Pintura y comisario de la muestra, Sébastien Allard.

Este cuadro fue pintado por Delacroix tras el viaje que realizó al norte de África en 1832, pero junto al mismo se podrán contemplar también obras referentes del francés como "Grecia expirando sobre las ruinas de Missolonghi" o uno de los bocetos de "La muerte de Sardanápalo".

Organizada por la Obra Social "La Caixa" y el Museo del Louvre, la muestra profundiza en las últimas investigaciones sobre el pensamiento de Delacroix, para quien eran los valores plásticos de un lienzo -materia, luz y color- los que provocaban emoción en el espectador y no las escenas que representaban.

La antológica reconstruye la evolución del artista, desde sus inicios, cuando buscaba inspiración en creaciones artísticas y textos literarios, hasta la etapa final, marcada por la síntesis del conjunto de su obra.

Junto a los óleos de gran formato se exhiben bocetos, dibujos, acuarelas y grabados, muy influenciados por Goya y "Los Caprichos", que dan testimonio de la vida interior del artista en la exposición del francés más completa organizada desde la que se mostró en París en 1963, coincidiendo con el centenario de su muerte.

En torno a "Mujeres de Argel en sus habitaciones" los organizadores han reunido los grandes lienzos orientalistas realizados por el pintor a su regreso del viaje a Marruecos.

No obstante, la muestra también se centra en aspectos menos conocidos de su producción, como el retrato, género en el que destaca el gran "Retrato de Louis-Auguste Schwiter" o sus tres autorretratos.

De su aprendizaje artístico del desnudo destacan sus versiones del retrato de "Aspasia"; de su pasión por la literatura proceden su serie sobre Fausto y los temas exóticos que le sugerían las lecturas de Lord Byron, que inspiraron sus obras sobre Sardanápalo o el combate de Giaur y Hassán.