El español criollo hablado al sur de Filipinas, llamado chabacano, quiere dejar atrás el estigma de idioma barriobajero que arrastra desde hace siglos y dar el salto a la letra impresa con una ortografía definida.

"Conocemos el significado de la palabra 'chabacano' en español pero no nos gusta que prevalezca esa visión de idioma vulgar. Queremos darle una identidad definida", afirma a Efe Bert Torres, profesor de la Universidad de Mindanao Occidental y uno de los mayores impulsores de este idioma en Zamboanga.

Situada en el extremo sur de Filipinas, Zamboanga está considerada como "la ciudad latina de Asia" por ser casi el último bastión de este español criollo hablado por el 80 por ciento de sus cerca de 800.000 habitantes.

Nacida hace casi 400 años entre los trabajadores de México y de diversas partes de Filipinas que fueron reclutados para construir una fortaleza, esta lengua comparte hoy el 60 por ciento de su vocabulario con el español.

"Recuerdo que una vez iba hablando en chabacano con mi esposa en un avión y una pareja de extranjeros nos miraban sonriendo. Resultaron ser españoles y podíamos entendernos a la perfección", relata Torres.

A pesar de ser el idioma más empleado en la ciudad de Zamboanga y sus alrededores, el chabacano nunca ha sido considerado una lengua de pleno derecho sino un dialecto popular sin valor académico.

"Hay algunos padres que saben chabacano pero hablan a sus hijos en inglés o tagalo porque lo consideran más refinado. Queremos combatir esa mentalidad y hacer que la gente esté orgullosa de su idioma", dice el profesor.