Hugh Jackman estrena mañana en EEUU "Real Steel", una historia de perdón y redención sobre un exboxeador, el hijo del que se desentendió al nacer y un robot capaz de superar todas las expectativas, que conjuga la emoción de dramas como "Rocky" con la espectacularidad de "Transformers".

La cinta está dirigida por Shawn Levy ("Night at The Museum", 2006; "Date Night", 2010) y protagonizada por Jackman, Evangeline Lilly, Anthony Mackie, Kevin Durand y Dakota Goyo, de 12 años, que se revela como uno de los grandes descubrimientos de la temporada tras haber aparecido anteriormente en "Thor", dando vida al héroe en su infancia.

"Tras unos días de rodaje, el director nos reunió a Dakota y a mí y nos dijo: ¡dejad de ser tan majos el uno con el otro! ¡Sed duros y ya os diré si os habéis pasado! Así que eso hicimos. Tengo dos hijos y a veces quiero decir cosas que no debo, así que esta película me sirvió como terapia", dijo entre risas el actor australiano en un encuentro con un reducido grupo de medios, entre ellos Efe.

La cinta se basa en la obra "Steel", escrita en 1956 por Richard Matheson, quien años después la adaptó para un episodio de "The Twilight Zone" protagonizado por Lee Marvin.

La familia de Jackman acompañó al actor en un pase reciente del filme y el intérprete disfrutó porque se trataba de la primera vez que sus hijos (Oscar, de once años, y Eva, de seis) veían una película suya.

"La han visto y les encanta. Se metieron mucho en la historia de los robots y les vi alguna lágrima al final de la película, lo mismo que le ocurrió a mi madre y a mi mujer, así que creo que la película gustará a toda la familia", apuntó el protagonista de la saga "X-Men" y de títulos como "Scoop" (2006) o "The Prestige" (2006).

La película es básicamente un viaje repleto de acción a un futuro no muy lejano donde el boxeo ha desaparecido tal y como lo conocemos, y los luchadores han sido sustituidos por robots, creando una competición donde combaten entre sí modelos multimillonarios.

Charlie Kenton, el personaje al que da vida Jackman, se gana la vida reconstruyendo algunos robots anticuados y reuniendo un dinero en peleas ilegales, hasta que la aparición por sorpresa de su hijo, un enamorado de la tecnología y los videojuegos, cambia todo el panorama.

Siguiendo el consejo del pequeño, Kenton construye y entrena un robot que podría sacarle de las penurias económicas en las que se encuentra. Para interpretar con realismo a un antiguo boxeador, Jackman recibió los consejos de una leyenda: Sugar Ray Leonard.

"De todas las cosas que me enseñó, lo que más me llegó fue su insistencia en dar importancia a los detalles. Me dijo que el espectador solo se creería los golpes si lograba estar conectado por completo con el robot. Me dijo que debía ser su fuerza emocional, su sabiduría, su columna vertebral. Fue un gran consejo", manifestó el actor, cuyos movimientos son replicados por el robot en el cuadrilátero.

Jackman, que vuelve a lucir su espectacular físico en el filme, quiso interpretar su personaje como alguien pasado de peso debido a su condición de estrella alejada del ring durante años. Pero el aspecto con el que se presentó al rodaje un mes antes de que echara a andar la producción fue algo que no esperaba el director.

"Iba a rodar 'Selma' para la que tuve que ganar mucho peso, pero se canceló tres meses antes de comenzar a grabar 'Real Steel'. Estaba gordo, parecía un luchador de sumo y me pareció que mi personaje podía tener ese aspecto. Tenía como 10 kilos de sobrepeso y no me cabía nada de la ropa que me habían preparado, así que Shawn me dijo que volviera a mi peso habitual", comentó.

Jackman se prepara para un 2012 repleto de proyectos. Primero será el turno de encarnar a Jean Valjean en "Les Misérables", dirigida por Tom Hooper, y después regresará a las tablas de Broadway antes de volver a colocarse las cuchillas de Wolverine.

Una vez complete esa agenda, tal vez haga hueco para una secuela de "Real Steel". "Ojalá, pero es como preguntar a un equipo que acaba de ganar la Super Bowl si cree que lo hará al año siguiente también", finalizó.

Por Antonio Martín Guirado