La exposición "Caravaggio en Cuba", que muestra por primera vez en un país de América Latina y el Caribe un original del maestro italiano, pretende ser una forma de "acompañar" las reformas económicas emprendidas en la isla, dijo hoy en La Habana un representante del Gobierno de Italia.

Desde este viernes y hasta el 27 de noviembre, los cubanos podrán admirar en el Museo de Bellas Artes de La Habana el "Narciso en la fuente" de Michelangelo Meresi da Caravaggio (1571-1610), la obra protagonista de una exposición que reúne además doce lienzos de la primera y segunda generación de discípulos del autor italiano.

Auspiciada por el Ministerio de Bienes y Actividades Culturales de Italia entre otras instituciones italianas, esta exposición fue diseñada especialmente para Cuba.

"Hoy es el día de Caravaggio en Cuba", afirmó este viernes en La Habana Ricardo Villari, viceministro italiano de Bienes y Actividades Culturales, quien compareció en una conferencia de prensa junto a su homólogo cubano de Cultura, Fernando Rojas, antes de inaugurar la exposición.

Villari manifestó que esta iniciativa cultural se enmarca en el deseo de su Gobierno de acompañar "desde el respeto a la autonomía" de Cuba el proceso de reformas económicas emprendidas en la isla para "actualizar" el modelo socialista.

El funcionario italiano defendió la cultura como un "extraordinario y potente medio de comunicación entre pueblos" y destacó que su país intenta utilizar su riqueza patrimonial y el "lenguaje universal" del arte "de la mejor manera posible para abrir diálogo y solidaridad" con otras naciones.

Por parte del Gobierno cubano, el viceministro Rojas destacó la importancia de la exposición y elogió la elección de Caravaggio al tratarse de un pintor "rebelde, un innovador que supo expresar transformaciones importantes", que influyó en la cultura de su época y que reflejó a las gentes más humildes como modelos en sus lienzos.

"Los cubanos sabemos apreciar esto", manifestó Rojas.

Rosella Vodret, comisaria de la exposición y responsable del Polo Museístico de la Ciudad de Roma, resaltó el carácter "revolucionario" de Caravaggio, quien influyó decisivamente en la historia del arte al introducir a finales del siglo XVI y primeros del XVII un estilo y lenguaje pictóricos caracterizados por el uso dramático de la luz y la ausencia de toda idealización de los personajes.

La pieza central de la muestra inaugurada hoy, el "Narciso", está considerada una de las más famosas representaciones del mito clásico sobre el hermoso y vanidoso joven que se enamoró de sí mismo. Se atribuye a la segunda etapa de Caravaggio, a finales del siglo XVI.

El resto de la muestra se compone de obras de seguidores del maestro italiano como Lionello Spada, Orazio Gentileschi y su hija Artemisa, Giovanni Baglione, Tommaso Salini, Orazio Borgianni, Gerrit van Honthorst, Bartolomeo Manfredi, Carlo Saraceni, Ángelo Caroselli y Hendrick van Somer.

Las obras pertenecen a los fondos de la Galería Nacional de Arte Antiguo del Palacio Garberini y el Convento de San Silvestre en Roma.

El traslado del lote de cuadros corrió a cargo de la compañía italiana Blue Panorama.