La policía británica no forzará al periódico "The Guardian" a revelar sus fuentes sobre el caso de las escuchas ilegales practicadas por "The News of the world", según informa hoy el propio rotativo.

Según "The Guardian", la policía ha desistido en sus intentos por acceder a sus fuentes confidenciales tras intervenir la fiscalía y recibir críticas generalizadas de la clase política.

Por ello, según el periódico, se ha anulado una cita ante el tribunal penal de Old Bailey, prevista para este viernes, en la que la policía iba a solicitar autorización para requisar el material del periódico sobre el caso de las escuchas.

"The Guardian" fue el que reveló los detalles más sensacionales del escándalo de los pinchazos telefónicos, como que los periodistas del ya clausurado "News of the world" no solo pinchaban teléfonos de famosos y políticos, sino que incluso lo hicieron mientras se investigaba la desaparición de la niña Milly Dowler.

La revelación de que el móvil de Dowler, asesinada en 2002 con 13 años, había sido intervenido precipitó el cierre el pasado julio del "World", un tabloide de Rupert Murdoch.

El magnate ha ofrecido a la familia de Dowler una indemnización de, según la prensa, 2 millones de libras (2,3 millones de euros), más otro millón que se donará a caridad.

Dieciséis personas, en su mayoría antiguos empleados del "News of the world", entre ellos Andy Coulson, antiguo jefe de prensa del primer ministro David Cameron, han sido detenidas hasta la fecha y están en libertad bajo fianza.

Una reportera del "The Guardian" fue interrogada por la policía, que intentó averiguar cuál había sido su fuente en la noticia sobre Dowler.

En declaraciones publicadas hoy por "The Guardian", una fuente de la policía aseguró que la petición de información se hizo "de buena fe" y que en ningún momento se buscaba "un enfrentamiento con la prensa".