El chándal, el pantalón "rocky" y las sudaderas se imponen en Cibeles, aunque con un marcado carácter urbano que les permite codearse en la ciudad con prendas más estiradas y formales como el vestido o el traje de chaqueta, según se ha visto hoy en la cuarta jornada de la pasarela madrileña.

La Cibeles Madrid Fashion Week ha acogido prendas de aire deportivo, atractivas y sofisticadas muy aptas para la mujer de hoy.

Frescas, vitales y con un claro acento deportivo son las propuestas de Sita Murt, que mezcla hasta cinco hilos de distintos calibres para conseguir un punto más novedoso.

Las líneas fluidas y muy relajadas se ven en todas sus prendas, sobre todo en los pantalones de chándal y en los short tipo "rocky", acompañados de un originales zapatos de cuña y plataforma a modo de zapatilla de deporte.

Serena y luminosa, su paleta de colores está configurada por tonos muy naturales, aunque brillan con luz propia el azul river y el optimista y alegre amarillo citrón, recuperado para confeccionar un monísimo vestido de tirantes.

"Con esta colección quiero reivindicar una forma de vestir más informal y una vida más saludable", ha dicho a Efe la diseñadora Sita Murt, quien ha subido a la pasarela exquisitas prendas envueltas en un minimalismo que aporta gran confort a la mujer.

Por su parte, Totón Comella, que desde hace años combina con gracia y gusto las prendas de interior y exterior, da ahora un paso más y convierte un modesto chándal en un traje de chaqueta o mejor dicho, un formal traje en un sofisticado chándal, más que apto para acudir a una seria reunión.

El sello de TCN, encajes, bordados, rayas y topos junto con las arrugas y un aspecto ajado, está presente en esta veraniega colección, en la que la diseñadora confecciona un "look" muy urbano a partir de un simple pareo.

"Besos de borracha" es el título de la colección de Carlos Diez. Colección "pop" que tiene el punto de partida en un cariñoso beso que le dio una amiga y que le dejo marcada la piel y la camiseta.

Con eso beso rojo el diseñador realiza un estampado que le sirve para coser las prendas de noche a base de camisetas y pantalones deportivos, íntimamente ligados al chándal, propuestas "más idóneas para bailar en un club que para ir a una recepción", apunta Diez.

Para el día, Diez reserva los bodys, los pantalones de ciclista y el chándal, adornados con la corsetería y los complementos de que suelen utilizar en atuendo deportivo del rugby.

Lejos de las tendencias más deportivas, Georgiona Cuadros presenta para la firma Martin Lamothe, bajo cálidos acordes africanos, propuestas masculinas y femeninas con estampados tridimensionales realzados con piezas de cerámica que emulan colmillos.

La diseñadora plasma la fuerza, la energía y el color de África, pero también la cara y la cruz. Por eso recurre al blanco, al verde y al rosa para mostrar el continente más luminoso y optimista, mientras que reserva el negro y los pajas para reflejar el panorama más árido de África.

Más pensada para trasnochar y divertirse que para nadar es la colección de baño de Monstse Bassons, quien ha recurrido a los entresijos de las prendas de noche para confeccionar biquinis, bañadores y triquinis, muchos de ellos conjuntados con tules y gasas para reforzar el concepto de la noche.

De la colección, que está básicamente tintada en blanco y negro y salpicada con notas amarillas, fucsias, verdes y moradas, sobresale dos propuestas estilo "pin-up", de cortes retro que hacen un guiño a la coquetería de la mujer.

Lo más llamativo de las propuestas de María Escoté, que por primera vez presenta una colección para hombre, son los gorros, cuellos y puños de nácar en blanco y negro, que utiliza a modo de complementos.

Carmen Martín.