Madonna improvisó una canción durante una rueda de prensa celebrada hoy en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) con motivo de la presentación de su última película como directora, "W.E", y reconoció que durante el rodaje cantaba con los actores del filme.

"Sí, teníamos canciones improvisadas. Pero no como un truco sino para matar el tiempo. Cuando está lloviendo y estás obligado a estar dentro de una casucha esperando a que salga el sol, ¿qué puedes hacer excepto inventarte una canción", respondió la artista estadounidense a una pregunta.

Y a continuación Madonna empezó a cantar: "Cuando hacer una película no es tan genial, bienvenidos a mi casa".

"Esa era una de ellas", terminó diciendo entre risas la cantante, actriz y realizadora.

Madonna también reveló que una de las cosas que le gustaba hacer durante el rodaje de "W.E", que se centra en la vida de Wallis Simpson, la mujer estadounidense por la que Eduardo VIII renunció a la corona británica, era ayudar a vestir a los actores.

"Uno de los rituales más importantes era ayudar a terminar de vestir a los actores o actrices. Me gustaba ponerles los toques finales y sentir una conexión con ellos antes de empezar a rodar. Ponerles los collares y pulseras, ajustar sus peinados y vestidos. Básicamente buscar una excusa para tocarlos era mi ritual".

"Mis piernas y mis dedos están cruzados", dijo la artista cuando se le preguntó sobre los Óscar de este año.

Madonna, que portaba un collar con las letras "W.E.", también señaló que acepta las críticas por su papel como realizadora pero que esperaba que las opiniones se refirieran a su labor como directora y no por su estilo de vida persona.

"Me interesa (lo que los críticos dicen) cuando creo que es una crítica justa. Puedo darme cuenta cuando la gente está criticando mi película y cuando está criticando mi vida", afirmó.

"Acepto las críticas de mis filmes cuando lo son sobre una forma artística pero no cuando mencionan cosas de mi vida personal o mis logros en otros campos", concluyó.

"W.E." es la segunda película de Madonna como directora (tras "Filth and Wisdom", 2008) y está interpretada en sus principales papeles por Abbie Cornish, James D'Arcy y Andrea Riseborough.