El actor estadounidense George Clooney declaró hoy que sólo la suerte le permitió pasar de hacer "programas de televisión bastante malos" a largometrajes para convertirse en uno de los actores más importantes de Hollywood.

Durante una rueda de prensa celebrada hoy en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF, por su sigla en inglés) con motivo de la presentación de su último film, "The Descendants", Clooney reconoció que al principio de su carrera artística estuvo "en programas de televisión bastante malos".

"Yo era bastante malo, así que no puedo reírme de los programas. Pero siempre piensas sobre ti mismo como un actor de películas: 'Soy un actor de películas, sólo que ahora estoy haciendo este pésimo programa de televisión'", continuó.

"Hay un periodo en el que simplemente intentas trabajar. Y entonces tienes suerte. 'ER' (el programa de televisión) fue suerte", añadió Clooney.

"Inmediatamente pasé del anonimato a ser capaz de aparecer en un film. Antes no lo conseguía. Tenía muchas audiciones y no lo conseguí. Eso fue suerte. No tenía nada que ver conmigo. Era un actor que hacía sólo dos líneas en un film", explicó.

En "The Descendants", un film dirigido por Alexander Payne ("About Schmidt", 2002, y "Sideways", 2004) y que se estrenó hoy en TIFF, Clooney interpreta a un padre que tiene que enfrentarse a la grave enfermedad de su esposa y a una difícil relación con sus tres hijos.

Clooney también ha presentado en TIFF -que del 8 al 18 de septiembre celebra su XXXVI edición- su quinto film como director, el cual también ha escrito, producido y actuado, "The Ides of March".

Clooney señaló que una de sus mayores influencias como director ha sido Sidney Lumet y calificó su película "Network" (1976) como "una pieza maestra".

El actor señaló que en la actualidad está más preocupado de la calidad de los filmes en los que participa que en los premios que obtienen.

"La verdad es que quiero hacer filmes que la gente recuerde, y si haces cinco o diez de esos durante tu vida entonces has ganado", dijo.