La obra teatral Ubú Virrey, una adaptación latinoamericana del clásico francés Ubú Rey, se estrena hoy en Bogotá de la mano de unos hilarantes títeres que, como en la versión original, parodian hasta el absurdo las miserias del poder.

"Nos interesó trabajar en esta obra justamente porque es un tema muy actual y que refleja la realidad de muchísimos países latinoamericanos", expreso a Efe el asistente de dirección de Ubú Virrey, el chileno Sebastián Farah.

Inspirada en Mac Beth, de Shakespeare, y con toques surrealistas, la producción colombo-chilena Ubú Virrey cuenta la historia del padre Ubú, quien conspira al lado del capitán Barsura y sus secuaces para arrebatarle el poder al virrey Venceslao.

Finalmente, Ubú acaba convirtiéndose en un auténtico tirano que apalea campesinos y les sube los impuestos hasta asfixiarlos.

Aunque en la obra original, escrita a finales del siglo XIX por el francés Alfred Jarry, la acción transcurre en Polonia, en esta ocasión el colombiano Iván Darío Álvarez adaptó la historia para que transcurra en Latibobonia, una región poblada por "gauchitos y locombianos" y donde existen ciudades como "Malos Aires y Yucacatán".

"Lo adaptamos a las características nuestras y al ámbito latinoamericano, lo hemos querido situar un poco en la época de la Colonia y a lo largo y ancho de toda Latinoamérica", explicó Álvarez.

No es la primera vez que se hace una adaptación de Ubú Rey, pues en 1980 la compañía de teatro española Els Joglars ajustó la historia para criticar a Jordi Pujol, quien fue presidente de la Generalitat de Cataluña (región autónoma del noreste de España) durante 23 años.

"Lo que Jarry quería era ridiculizar hasta sus últimas consecuencias al poder, a esta caricatura de lo que pueden ser, pues, todos los dictadores o todos los gobernantes autoritarios y que hemos padecido a lo largo y ancho de la geografía y de la historia en todo el mundo", apuntó Álvarez, quien también dirige la obra.

"Esto no solamente ha sido característico de países latinoamericanos o de países subdesarrollados sino que ha sido la historia trágica del poder en la humanidad", aseveró.

Por ese motivo, el objetivo de la obra, además de entretener, es "que sirva de espejo para que la gente se mire, y mire cómo es que este tipo de engendros del poder se comportan y cómo de alguna manera hay que luchar contra ellos porque la humanidad se merece un mejor destino".

La obra mezcla inteligentes juegos de palabras con el humor del absurdo y, además, rescata el recurso del cachiporrazo, donde los títeres resuelven parte de sus conflictos a golpes, como era habitual en el teatro popular de la Edad Media.

"Al títere hay que ponerlo en peligro, es decir, hay que forzar una situación para ver cómo el títere puede reaccionar a ella. Creemos que es importante siempre ir un poquito más allá de los límites que nos entrega el teatro, incluso el teatro de títeres que en realidad es infinito", opinó Farah.

Ubú Virrey es una producción conjunta entre la compañía de teatro colombiana El Submarino Invisible del Capitán Nemo y el Teatro-museo del Títere y el Payaso, ubicado en la ciudad chilena de Valparaíso.

El proyecto contó con la financiación del Fondo de Ayudas para las Artes Escénicas Iberoamericanas.

La obra se representa los días 9, 10 y 11 de septiembre en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo y después irá al Festival Internacional de Títeres Manuelucho, para terminar su gira en la sala de La Libélula los días 22, 23 y 24 de este mes.