El escritor mexicano Carlos Fuentes ha dicho hoy en Barcelona que México debe afrontar "una reforma del país", similar a la que impulsó el presidente Theodore Roosevelt en Estados Unidos en los años 30.

El gran reto de México, en su opinión, es la "explosión demográfica", que ha hecho que la población haya pasado en los últimos setenta años de 20 a 110 millones de habitantes.

Un sistema que estaba previsto para atender en salud y educación a 20 millones de personas no puede funcionar para 110 millones, ha argumentado Fuentes durante la presentación de su ensayo "La gran novela latinoamericana" y de su libro de relatos "Carolina Grau", publicados ambos por Alfaguara.

El escritor no cree que haya ánimo de venganza en México: "Hay problemas en las zonas fronterizas con EEUU y tenemos un sistema democrático en crisis, frente al cual la gente tiene ganas de que las cosas cambien", ha afirmado.

La droga, añade Fuentes, no es un problema para México desde el punto de vista del consumo, pero sí por la delincuencia que generan los narcotraficantes en los puntos fronterizos con Estados Unidos.

En un tono irónico, Fuentes ha dicho que nadie quiere aplicar la solución de traer a México a policías franceses, israelíes y alemanes de la antigua RDA para combatir el narcotráfico, "porque significaría -ha argumentado- que estaríamos combatiendo la violencia con violencia".

Frente a esta opción, Fuentes apuesta por "una paulatina despenalización de la droga" y por "una política educativa" entre los jóvenes que, poco a poco, les aleje de ese mundo violento.

En su intervención en la Casa América Cataluña, Fuentes se ha referido a la crisis de los mercados que azuza las economías europeas: "Siento que Europa debe dar un cambio, pues hace diez o quince años era el modelo para todos y hoy paga anomalías del pasado como integrar a países en bancarrota como Grecia o con un desarrollo anormal como Irlanda".

Consideraría "injustas", ha dicho, soluciones como plantear la creación de dos comunidades europeas, la de los ricos y la de los pobres.