La fotógrafa brasileña de origen británico Maureen Bisilliat afirmó hoy en México que la digitalización de la fotografía permitió popularizar ese arte, aunque entraña el riesgo de que la gente termine saturada con tantas imágenes.

"Todo el mundo fotografía, con el celular, (con lo que sea)... Es otra manera de pertenecer al mundo y registrar lo que tú estás recibiendo del mundo", señaló hoy en una rueda de prensa celebrada en el Centro de la Imagen de Ciudad de México.

La artista (Englefield Green, 1931), que presentará una exposición con doscientas fotografías a partir de septiembre en este país, celebró la "apertura para la imagen" que hay en las sociedades actuales, pero alertó sobre algunos riesgos que encierra.

"Todo tiene en la vida dos lados: de uno es una fascinación por las formas, pero de otro podemos tener una cierta saturación de la imagen", agregó esta artista que se considera "un poco 'mensajera' de ese momento de ayer".

Reconoció que la digitalización forma parte de un proceso inexorable, "que no se puede eliminar y que nunca va a retroceder".

Bisilliat considera que "lo que es interesante con esa manera hoy de fotografiar (con cámaras o aparatos electrónicos digitales en cualquier lugar) es la popularización de la fotografía" y posibilidades nuevas que ofrece, como la de recuperar y restaurar imágenes antiguas, como muchas de las suyas.

"Hoy en día hemos podido recuperar y casi hacerlas aparecer mejor de lo que eran", admitió, en relación con imágenes en color que tomó en los años sesenta del siglo pasado.

Bisilliat llegó a Brasil en 1952, con veintiún años, y desde entonces ha plasmado en imágenes parte de la vida de los pueblos indígenas brasileños y realizado varias series sobre literatos de ese país como Guimaraes Rosa, Carlos Drummond de Andrade, Joao Cabral de Melo Neto, Adélia Prado, Mário de Andrade o Jorge Amado.

Admitió que, en medio del veloz cambio tecnológico, ella misma siente "cierta renuencia con el énfasis con la 'alta definición'" porque parece que esa etiqueta sería equivalente "a una foto muy bien hecha".

"Claro que es bueno tener buena definición, pero hay que saber dominarla muy bien porque si no tú pierdes esos medios tonos, esa delicadeza", apuntó.

El Centro de la Imagen presentará una retrospectiva de Bisilliat a partir del 8 de septiembre dentro de la X edición de la bienal "Fotoseptiembre 2011".

"Esta exposición tuvo una receptividad muy cariñosa en Brasil. Pero yo siempre digo que es más que por las fotos. Las personas se reconocen allí", dijo a Efe a propósito de la misma.

Sobre su peculiar mirada, la de una británica afincada desde hace décadas en América Latina, añadió: "cuando uno viene de otro lugar se sorprende más" con algunos aspectos cotidianos que traduce a imágenes, algo que en su caso la acercó al "Brasil profundo".

Esta fotógrafa estuvo en México en 1988 para hacer una colección de arte popular mexicano para el Pabellón de la Creatividad, que se montó en Sao Paulo para el lanzamiento del Memorial de América Latina en 1989.

Aquel proyecto fue dirigido por el arquitecto brasileño Óscar Niemeyer y por la parte de México lo coordinó María Teresa Pomar (1919-2010), promotora de las culturas indígenas mexicanas.