La temporada veraniega en Hollywood echa el cierre el próximo fin de semana con "Shark Night 3D", un thriller que, como hiciera Steven Spielberg hace 36 años en "Jaws", apuesta por el terror acuático para atraer a los espectadores.

En "Shark Night 3D", que promete un festín de sangre y sustos dirigido por el especialista del terror David R. Ellis ("The Final Destination", "Snakes on a Plane"), un grupo de estudiantes se ven atrapados en una isla, situada en un lago de agua salada y rodeada por varios tiburones sedientos de sangre.

Los que parecían ser unos días de diversión pronto se convierten en la peor pesadilla de sus vidas, cuando uno de los miembros del grupo sufre la amputación de un brazo en las aguas de la isla de Luisiana donde se hospedan.

Al principio creen que todo fue producto de un extraño accidente causado por una embarcación, pero poco después descubren que la isla está asolada por cientos de escualos hambrientos, de unos cuatro metros de longitud y 350 kilos de peso.

El reparto está formado por un grupo de jóvenes liderado por Sara Paxton ("Last House on the Left"), Dustin Milligan (de la serie "90210"), Chris Carmack (de la serie "The O.C."), Joel David Moore ("Avatar"), Chris Zylka ("The Amazing Spider-Man") y Katharine McPhee ("The House Bunny").

Muchos consideran que ésta es la respuesta del estudio Relativity Media al éxito cosechado el año pasado por The Weinstein Company con la delirante "Piranha 3D" -obtuvo 83 millones de dólares en la taquilla mundial-, de la que se estrenará su segunda parte en noviembre, pero los actores defienden que esta propuesta es diferente en cuanto a su tono.

"La diferencia aquí es que nos divertimos con el género, no nos reímos de él", dijo Paxton a una pregunta de Efe durante un reciente encuentro con un reducido grupo de medios. "El tono es algo más serio, no es tan exagerado. Tratamos de que el terror se percibiera como algo real", añadió la joven intérprete.

Moore, que espera con ganas el rodaje en el futuro próximo de las secuelas de "Avatar", comentó que aceptó la propuesta porque se trataba de un guión "divertido y comercial, sin pasarse de rosca en cuanto a su humor".

La cinta, que no ha sido exhibida a la prensa por decisión del estudio -algo que habitualmente se hace para reservar una posible sorpresa o por temor a las críticas-, se rodó por completo con la técnica de tres dimensiones, algo que elevó el presupuesto y las dificultades para un rodaje en agua.

Por ello los productores se decantaron por Ellis, un tipo ya habituado a rodajes en esas condiciones al haber dirigido la segunda unidad de cintas como "The Perfect Storm" (2000), "Deep Blue Sea" (1999) y "Waterworld" (1995).

"Cuando uno rueda una película en 3D, hay muchas más consideraciones técnicas a tener en cuenta que cuando uno filma en 2D y después hace la conversión en postproducción", indicó el cineasta.

"Rodar en 3D y en el agua agrega aún más desafíos. Lo positivo en este caso es que el público va a tener a los tiburones al alcance de la mano. Es una sensación fenomenal", agregó.

Para ello Ellis contó con la mano experta de Walt Conti, de la compañía Edge Innovations, creador de los seis tipos de escualos animados que aparecen en la película: el tiburón toro, el tigre, el cigarro, el martillo, el marrajo y el blanco.

"Los tiburones se comportan como máquinas increíbles en la vida real", explicó Conti. "Por lo general nadan lento pero cuando atacan tienen mucha energía. Tuvimos que capturar esas diferencias para que fuera creíble", apuntó.

El rodaje tuvo lugar hace un año en Caddo Lake, en la frontera de Luisiana y Texas.

Antonio Martín Guirado