Los restos de doce niños y 20 camélidos que fueron sacrificados hace 800 años y que pertenecen a la cultura Chimú fueron desenterrados en una excavación en la costa norte de Perú, informó hoy el arqueólogo Gabriel Prieto.

Los restos fueron encontrados en la población de Huanchaquito, de la región de La Libertad, y gracias al aviso que los vecinos de la zona dieron a las autoridades luego de que se percataran de la presencia de los huesos.

Por el aviso, un equipo de arqueólogos comenzó los trabajos en la zona hasta encontrar los restos de los doce menores y la veintena de camélidos propios de la zona.

Prieto explicó, en declaraciones recogidas por la agencia estatal Andina, que todo indica que tanto los niños como los animales fueron sacrificados como parte de un rito similar a la ceremonia incaica conocida como Capacocha.

Esta ceremonia se realizaba ante la inminente muerte o nacimiento de un emperador inca.

Aunque no se encontraron ofrendas de cerámica o metal, como es habitual en los entierros de la cultura Chimú, los cuerpos presentan sogas lo que, según Prieto, demuestra que no es un entierro habitual.

El arqueólogo también destacó la presencia de arcilla en los estratos donde se encontraron los restos, lo que indica que fueron enterrados en una época con abundante lluvia, algo poco habitual en la zona.

"Probablemente, durante esa época, un fuerte fenómeno de 'El Niño' los sacudía y esta fue parte de su ofrenda para calmar a la naturaleza", agregó Prieto.

El experto tampoco descartó que existan más restos óseos en la misma zona pero lamentó que éstos no se puedan rescatar por "el tema de presupuesto y porque la zona está llena de viviendas y silos".