El entorno de la Catedral de León, en Nicaragua, incluida en junio pasado en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco, será restaurado para "recrear las condiciones coloniales de ese monumento histórico", informaron hoy fuentes oficiales.

En declaraciones que publica hoy la prensa local, el director del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) Maro Salinas, informó de que el proyecto de restauración y rehabilitación tendrá un costo de 500.000 dólares.

Un convenio firmado ayer por el Intur y la Alcaldía de León, 90 kilómetros al noroeste de Managua, indica que en la primera etapa del proyecto, que iniciará en las próximas semanas, se rehabilitará la parte trasera de la basílica, donde se construirán arcos de concreto.

Además, recrearán un ambiente colonial al revestir con piedra bolón las calles y aceras que rodean al templo, construido entre 1747 y 1825.

Las autoridades añadieron que se remodelará con un toque colonial el parque Máximo Jérez, frente a la catedral, donde instalarán nuevos faroles, bancas y otros elementos de decoración urbana.

En una segunda etapa, que iniciará el próximo año, se rehabilitarán las 13 manzanas que componen el centro histórico de la ciudad León.

Salinas precisó que los cambios incluyen soterrar el sistema de cables eléctricos y de telefonía.

"Todos estos trabajos tienen como fin preservar y conservar la Catedral y su entorno, para que sea un verdadero patrimonio cultural e histórico de la humanidad", señala el convenio firmado por las autoridades.

El pasado 28 de junio la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), con sede en Francia, incluyó a la Catedral de León de Nicaragua en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad.

En la última semana de julio, las autoridades religiosas nicaragüenses celebraron el suceso con fiestas religiosas y culturales.

La Catedral de León es una reconocida joya de la arquitectura iberoamericana y uno de los principales edificios de la transición del barroco al neoclásico, con un estilo que puede considerarse ecléctico.

Los planos sobre los que se construyó fueron creados por el arquitecto guatemalteco Diego José de Porres Esquivel.

El templo alberga en su interior valiosas obras de arte entre las que se cuentan un altar flamenco y pinturas de las 14 estaciones del Vía Crucis realizadas por el artista nicaragüense Antonio Sarria a finales del siglo XIX y principios del XX.

La sobriedad de su decoración interior y la abundancia de luz natural caracterizan esta catedral, que es también un importante centro de atracción turística.

En ella descansan los restos del poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916), los vates Alfonso Cortés y Salomón de la Selva, el músico José de la Cruz Mena y el prócer de la Independencia de Centroamérica, Miguel Larreynaga.