El cine de Centroamérica tendrá una atención especial en la 12 edición del Festival de Cine Latinbeat, que se realizará en la Film Society del Lincoln Center de Nueva York del 10 al 24 de agosto, con 23 películas de 15 países.

"Cuando se habla de cine latinoamericano, la gente piensa en países como Brasil, Argentina o México, pero nos encontramos ahora que en Centroamérica hay muchos nuevos directores que están surgiendo", explicó a la Associated Press Marcela Goglio, de la Film Society y responsable del programa del festival junto con Richard Peña.

Goglio puso como ejemplo "Marimbas del infierno" (2010), del cineasta guatemalteco Julio Hernández Cordón y la productora Pamela Guinea, y que será una de las cintas que se podrán ver en el festival. "Es una de las primeras películas de Guatemala que vemos".

"Marimbas", dijo Goglio, "es una película que forma parte de esta nueva tendencia que está tomando fuerza en la región y que es mezclar el lenguaje de la ficción y el documental. Son películas en las que se improvisa mucho, donde no hay un argumento definido y donde la mayoría de los actores no son profesionales".

La cinta de Hernández Cordón, que es una coproducción guatemalteca, francesa y mexicana, trata de la historia real de dos músicos, un artista que toca la marimba y se queda sin trabajo, y un pionero de la música heavy metal, y de cómo unen sus esfuerzos para crear una banda que mezcla los dos estilos musicales.

"Los propios artistas son los actores de la película", dijo Goglio. El boom de este tipo de cine a mitad de camino entre la ficción y el documental tiene cada vez más adeptos porque "necesita de menos recursos que una película convencional".

Según Hernández Cordón, en Centroamérica no se cuenta con fondos estatales o públicos, con lo que "entonces cada quien se las ingenia para realizar sus ideas". En su caso, dijo a la AP, realizó dos largometrajes con una cámara de fotografía utilizando su función de video.

Para Hernández Cordón, la producción de Centroamérica "suele ser documental" porque los "realizadores viven más de los documentos institucionales o para ONG".

Añadió que "además, como no hay industria ni plataforma o soportes para el audiovisual, hace que sea más sencillo diseñar una ficción con una ruta parecida al documental, ya que el presupuesto es el accesible".

El festival incluirá una mesa redonda sobre el cine centroamericano.

Por otro lado, el Latinbeat exhibirá películas de Argentina, México, Venezuela, Chile o Cuba, entre ellos cuatro estrenos en Estados Unidos: la brasileña "Las mejores cosas del mundo" (2010) de Lais Bodanzky; la mexicana "El Varal" (2009) de Marta Ferrer, y las argentinas "Querida, voy a comprar cigarrillos y vuelvo" (2011) de Mariano Cohn y Gastón Duprat y "Che, un hombre nuevo" (2010) de Tristán Bauer.

La cinta del Che, fruto de 12 años de producción, mostrará imágenes de archivo inéditas, cedidas por su hija, en las que se muestra la parte más íntima del revolucionario argentino-cubano.

La película encargada de inaugurar el festival este miércoles será la comedia romántica rodada en Buenos Aires "Medianeras" (2011) de Gustavo Taretto, y que tuvo muy buena acogida en el Festival de Berlín.

Taretto dijo que es "un gran honor" el ser escogido para inaugurar festival, ya que creció admirando y admira al cineasta de Nueva York, Woody Allen.

"Me gusta pensar que al menos por 95 minutos las dos ciudades (Buenos Aires y Nueva York) se encuentran", añadió Taretto.

Sobre su film, también mezcla de documental y ficción, dijo que "Es algo que me permitió hacer convivir una refexión visual y documental de Buenos Aires, con una especie de ensayo ligero sobre la vida moderna en las grandes ciudades y la esperanza de una comedia romántica".