El veterano cineasta Francis Ford Coppola se ha propuesto convertir las proyecciones de su próxima película "Twixt" en un espectáculo en directo "igual que una ópera", un concepto que mostró hoy por primera vez en la feria Comic-Con de San Diego.

Galardonado con cinco Óscar, a sus 72 años el realizador de "The Godfather" y "Dracula" ha querido romper los moldes de la cinematografía actual, que consideró un formato de entretenimiento "enlatado".

"La mayoría del arte hoy en día es grabado, lo único que es en vivo son los conciertos y el deporte", dijo Coppola, que considera que hay un espacio en las salas de cine para hacer cambios en la historia sobre la marcha.

"Desde el momento que planteamos 'Twixt' pensamos en hacer una gira de un mes por algunas ciudades de EE.UU. en la que esté yo con mi equipo, con música en directo y realizar una versión diferente para cada audiencia", explicó el realizador.

"Twixt" narra la vida de un atormentado autor de novelas de terror (Val Kilmer) que, perseguido por la precariedad económica, decide escribir un libro sobre unos misteriosos asesinatos ocurridos en una pequeña población estadounidense donde sufre una serie de fantasmagóricas visiones y sueños.

Coppola acudió a Comic-Con acompañado por Kilmer, que protagoniza junto con Elle Fanning "Twixt", y por Dan Deacon, conocido compositor estadounidense de música electrónica experimental con quien preparó un ensayo a pequeña escala de lo que podría ser su "tour" estadounidense.

Equipado con los clips del filme en un computador y con un iPad en la mano, el director hizo tres pases de un compactado promocional de la película, primero mostró uno que estaba preparado y en función de la reacción de la audiencia hizo algunas modificaciones y elaboró una segunda versión.

La tercera proyección consistió en reproducir los clips en un orden aleatorio.

Mientras aparecían las imágenes en pantalla, Deacon mezclaba la banda sonora y, a pesar de una serie de problemas técnicos que Coppola atribuyó a la esencia misma de un ensayo, la presentación resultó innovadora y los asistentes despidieron a Coppola con una ovación, puestos en pie.

El filme, aun sin fecha de estreno, combina escenas de 2D con 3D, un formato que atrae al cineasta aunque considera que se abusa de él.

"No me gusta ver 3D con gafas. Me gustó 'Avatar' pero reconozco que me quité las gafas varias veces. No hace falta que toda la película sea en tres dimensiones, sí algunas grandes escenas pero no todo y así se evita que te duela la cabeza", indicó Coppola, contrario también a la conversión a 3D en postproducción.

En lugar de las tradicionales gafas, para la presentación se repartieron caretas con lentes pegadas al cartón y con el rostro de Edgar Allen Poe, autor al que es aficionado Coppola y que, según dice, se le apareció en un sueño para darle la idea de hacer la película.

Coppola confirmó que se encuentra escribiendo actualmente un guión de una historia que ha concebido para ser una superproducción de la que no dio más detalles.

"Twixt" supone para Coppola su regreso al género de terror con el que empezó a su carrera en los años sesenta como guionista y ayudante de director en las películas del director Roger Corman, tales como "Premature Burial" (1962), "The Terror" (1963) o "The Haunted Palace" (1963).

El cineasta visitó lo sobrenatural años después con "Dracula" (1992), filme que presentó también en Comic-Con en 1991, la primera y única vez que había acudido a ese evento internacional destinado a fanáticos de la fantasía, la ciencia ficción y la cultura pop.

Tras "Twixt", el auditorio del centro de convenciones de San Diego recibió al equipo de "Immortals", un filme que guarda similitudes con la estética de "300" en el que los dioses griegos entran en una guerra que tendrá como héroe al personaje interpretado por Henry Cavill, que encarnará a Supermán en una nueva película sobre el héroe de cómic.