Un periodista jerárquico trabajaba como asesor de prensa de Scotland Yard, a la que ayudaba a elaborar su mensaje al público. Otro, que trabajaba como intérprete, tenía acceso a información confidencial. Un tercero presuntamente era informante de la policía, a la que transmitía y de la cual recibía denuncias.

Más de una decena de antiguos y actuales empleados de News International encontraron trabajo en todos los niveles de Scotland Yard, lo cual plantea el interrogante de si la principal fuerza del orden británica tenía vínculos tan estrechos con el imperio de Rupert Murdoch que optó por no investigar denuncias de conducta delictiva.

Keith Vaz, quien el martes interrogó a oficiales de alta jerarquía sobre sus vínculos con periodistas, dijo que éstos parecían tratar a los ex periodistas "casi como a un accesorio de la moda... la gente deja (el diario) News of the World y viene a trabajar para la policía o el político".

News of the World, el periódico de mayor circulación entre las publicaciones de News International, fue cerrado semanas atrás cuando resultó claro que se sospechaba a los periodistas jerárquicos de espionaje, corrupción y conducta contraria a la ética. La falta de investigación de las denuncias ya ha costado los cargos a los dos policías de mayor jerarquía del país, y el organismo encargado de vigilar a la policía ha iniciado investigaciones en la cúpula.

Además, ha salido a la luz una serie de superposiciones de intereses personales, profesionales y empresarios entre News International y los agentes policiales que debían investigarlo.

Tal es el caso de Neil Wallis, un ex periodista de News of the World arrestado la semana pasada durante la investigación del espionaje telefónico por parte del tabloide dominical.

Poco antes de su arresto, Wallis ganaba 1.000 libras (1.600 dólares) por día como asesor de Scotland Yard en materia de medios de comunicación. La hija de Wallis también consiguió trabajo en la Policía Metropolitana: su currículum fue entregado a recursos humanos por nada menos que el entonces subjefe de Scotland Yard, quien anunció su renuncia el lunes.

Otro caso es el de Alex Marunchak, quien habla ucraniano y llegó a dirigir la edición irlandesa de News of the World. Scotland Yard dijo que entre 1980 y 2000, Marunchak estuvo en la lista de intérpretes que brindan servicios a víctimas, testigos y sospechosos.

Al mismo tiempo trabajaba para News of the World, o sea que podría haber aprovechado su trabajo en la policía para llenar las columnas de su periódico. La policía reconoció en un comunicado que "esto puede ser motivo de preocupación y que ciertas profesiones son incompatibles con el papel de intérprete".