La autora de los 29 libros de la serie de misterio "The Cat Who ...", Lilian Jackson Braun, estuvo a punto de dejar de escribir tras su tercer libro por los cambios en el gusto popular, pero su esposo la convenció de intentarlo de nuevo.

Braun, que murió la semana pasada en Carolina del Sur se tomó una pausa de 18 años entre "The Cat Who Turned On and Off" (El gato que se encendía y se apagaba) y "The Cat Who Saw Red" (El gato que veía rojo), publicado en 1986. Retomó la escritura porque su esposo la alentó después de que ella se jubilara del diario The Detroit Free Press en 1984.

Braun y su primer editor terminaron su relación cuando ella se negó a agregar escenas de sexo y violencia en su cuarto libro, dijo el martes a The Associated Press su esposo Earl Bettinger, originario de Tryon, Carolina del Norte. Años después en un día lluvioso Braun le preguntó a Bettinger si quería leer el libro que había sido rechazado.

"Yo dije: 'Lilian, todo lo relacionado con este libro pide que lo vuelvas a enviar a tu agente", dijo Bettinger.

Así que volvió a intentarlo y Berkley Publishing Group, un sello de Penguin Books (USA), no sólo aceptó su libro sino que reimprimió sus primeros tres títulos.

En un obituario proporcionado por Penguin, Braun habló sobre su pausa en la escritura: "Ellos querían sexo y violencia, no historias de gatitos. La violencia gráfica no era mi estilo, así que me olvidé de 'The Cat Who'''.

Braun, de 97 años, murió el sábado por causas naturales en un hospital de Landrum. Vivió en Tryon, Carolina del Norte, los últimos 23 años. Escribió 31 libros, incluyendo dos colecciones de cuentos y trabajó 30 años en el The Detroit Free Press.

La serie de "The Cat Who ..." comienza con "The Cat Who Could Read Backwards" (El gato que podía leer al revés), publicado en 1966. Sus libros terminaron cuando Braun dejó de escribir definitivamente en 2007 tras la publicación de "The Cat Who Had 60 Whiskers" (El gato que tenía 60 bigotes). Sus libros acerca de Jim Qwilleran y sus gatos siameses Koko y Yum Yum, solían estar en la lista de los títulos más populares del diario The New York Times y se tradujeron a 16 idiomas.

Sus personajes eran tan reales que la gente quería conocerlos, recordó Bettinger.

"Una mujer llamó de Alemania y dijo que vendría a Estados Unidos y que le gustaría conocer a Jim Qwilleran", apuntó. "Así de reales eran sus personajes".

Sus libros redefinieron el género de misterio, dijo Natalee Rosenstein, quien fue por mucho tiempo editora de Braun y es la actual vicepresidente y editora ejecutiva de Berkley Books, un sello de Penguin Group.

Rosenstein dijo a través de un comunicado que amó los libros de Braun la primera vez que los leyó, pero "me llevó un tiempo descubrir a cuál género pertenecían".

"Al final ella creó un nuevo capítulo en los libros de misterio estadounidenses y nuestra maravillosa relación laboral duró más de 20 años. Lo más importante es que recordaré a Lilian como una persona fuerte, dedicada y llena de vida, que siempre decía lo que pensaba y no se dejaba intimidar por nadie".

Braun escribió sus libros a mano y después los pasó a máquina, según su editora.

Al final de su vida no tenía gatos, estaba perdiendo la vista y un gatito que le habían regalado se le cruzaba en el camino, dijo Bettinger. Estuvo a punto de caer tres veces y tuvieron que regresarlo a la mujer que se lo había dado a Braun. La pareja tuvo unos cinco gatos durante su vida, todos eran siameses y todos se llamaban Koko o Yum Yum, agregó Bettinger.